Las administraciones públicas implicadas encarrilan los embrionarios proyectos de los trenes de Canarias. Ayer firmaron en Santa Cruz el protocolo correspondiente a Tenerife, después que el miércoles hicieran lo propio con el de Gran Canaria. El recorrido es de larga distancia. Antes de la parada en la estación del convenio (equivalente al de carreteras) habrá que disponer de las hojas de ruta. Se prevé que la del sur de Tenerife esté lista dentro de un año y medio, con una dotación de unos 950 millones de euros.
Rubricaron el documento el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano; el consejero de Obras Públicas del Ejecutivo regional, Pablo Rodríguez, y la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, en presencia del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo. Este marco de colaboración institucional está llamado a garantizar los avances pertinentes para la financiación y el desarrollo del sistema ferroviario. De hecho, los presupuestos generales del Estado reservarán unas partidas a tal fin. Precisamente, Dávila siguió la estela de Torres al comentar durante la comparecencia conjunta que en el Congreso de los Diputados se debate un proyecto de ley de movilidad sostenible que engancha con los intereses particulares de Canarias en este ámbito.
La mandataria insular rememoró que había un proyecto y un informe de impacto ambiental para la primera fase el tren del sur, de San Isidro a Costa Adeje, que ha caducado. Actualmente se prepara una nueva declaración con un horizonte de unos 18 meses. La segunda fase transcurrirá entre Santa Cruz y San Isidro: permitirá trasladarse en 39 minutos desde la capital hasta Adeje.
Para el tren del norte se ha convocado un concurso de ideas al que concurren tres empresas. A lo largo de este año y principios de 2026 se consolidarán las bases de análisis de las propuestas, “que son más complejas que las del sur por la orografía y la densidad de población”.
Santano expuso que el Gobierno central ha desembolsado más de 50 millones de euros en los proyectos de trenes en Canarias: “La voluntad política del Gobierno de España es clara. Si no, no hubiéramos firmado el protocolo”. Su deseo es que venga dinero de las arcas de la Unión Europea.
Rodríguez exclamó que este ha sido un día “histórico” -un “hito”, en boca del secretario de Estado- para un anhelo de hace lustros. Torres puntualizó que se da “un paso importante pero no definitivo”. El ministro destacó que la Administración General del Estado aporta fondos para la redacción de proyectos desde 2010 y recordó que Tenerife se subió al andén del tren en 1909, cuando se acordó una línea que uniría Santa Cruz con el municipio de Garachico.
Clavijo convidó los frutos del esfuerzo coordinado y agradeció el compromiso del Ministerio de Transportes y de los cabildos por compartir esta visión: “Canarias merece infraestructuras modernas y sostenibles que estén al servicio de la ciudadanía. Hablar del tren es hablar también de empleo, de innovación, de competitividad económica y de reducción de emisiones. Es apostar por un modelo de movilidad que esté a la altura de los desafíos del siglo XXI, y ese es uno de nuestros pilares y objetivos de gobierno”.
El tren de Tenerife se concibe como una infraestructura estratégica que conectará Santa Cruz de Tenerife, el aeropuerto del Sur y los principales núcleos turísticos del sur (Costa Adeje, Los Cristianos y San Isidro). Se ha decidido priorizar el tramo San Isidro-Adeje, con una inversión de 800 millones de euros, una extensión de 30 kilómetros y una duración estimada de 13 minutos.
Conectará puntos estratégicos como la zona industrial de Las Chafiras, el aeropuerto, el puerto de Los Cristianos y el hospital de El Mojón. Por la TF-1 circulan a diario 100.000 coches (una reducción anual de 72.000 toneladas de CO2). Con un coste de 1.500 millones de euros, el trazado Santa Cruz- San Isidro tendrá una longitud de 51 kilómetros y podrá transportar a 67.000 pasajeros cada jornada.
En marzo de 2024 se acordó crear un grupo de trabajo
José Antonio Santano acordó el 6 de marzo de 2024 con el Gobierno canario y los cabildos de Tenerife y Gran Canaria crear un grupo de trabajo para analizar la incorporación a la red ferroviaria. El secretario de Estado y el ministro Óscar Puente despacharon con Pablo Rodríguez, Rosa Dávila y Antonio Morales.





