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6 iglesias de Canarias que no te puedes perder: desde ‘falsas catedrales’ a templos atacados por piratas

En sus paredes ha quedado reflejado el paso de los siglos en las Islas
La iglesia, con una estructura inspirada en la geología volcánica de Canarias, ha llamado la atención no solo por su estética rupturista, sino por el impacto social de su construcción. Asimismo, se financia con las donaciones del vecindario, feligreses y pequeñas empresas del entorno.

Canarias destaca, entre otras cosas, por su número de iglesias y por la particularidad de muchas de ellas. Forman parte de la historia de las Islas y en ellas queda reflejado el paso de la historia, incluso los avatares cuando sus costas eran visitadas por piratas.

La siguiente es solo una muestra de ellas, cinco templos que, por diversas cuestiones, vale la pena visitar y disfrutar.

Iglesia de San Juan Bautista (Arucas, Gran Canaria)

La Iglesia de San Juan Bautista, popularmente conocida como la Catedral de Arucas, es uno de los templos más emblemáticos de Canarias, aunque en realidad no tenga rango de catedral. Su construcción comenzó en 1909 sobre una iglesia anterior y se prolongó durante varias décadas, hasta mediados del siglo XX. El edificio se levantó íntegramente con piedra azul de Arucas, extraída de las canteras locales y trabajada por expertos canteros del municipio, lo que le da un carácter único y profundamente ligado a su entorno.

Su estilo es principalmente neogótico, con claras influencias del modernismo en algunos detalles decorativos. Destacan las torres esbeltas, los grandes ventanales y las vidrieras policromadas, que bañan el interior con una luz especial. En su interior se encuentran valiosas obras de arte sacro, como imágenes religiosas y retablos, además de un órgano monumental de origen alemán que sigue siendo uno de los más importantes de la Isla.

Más allá de su función religiosa, la iglesia se ha convertido en el símbolo de identidad de Arucas, visible desde muchos puntos del norte de Gran Canaria. Su imponente silueta, que recuerda a las grandes catedrales europeas, contrasta con el ambiente tradicional de la ciudad y atrae tanto a fieles como a visitantes interesados en la arquitectura y la historia local.

Iglesia de San Ginés (Teguise, Lanzarote)

La Iglesia de San Ginés de Clermont, situada en la histórica villa de Teguise, es uno de los templos más antiguos y significativos de Lanzarote. Su origen se remonta al siglo XVI, cuando fue levantada en honor al santo patrón de la isla. Desde entonces, ha sido el corazón religioso de la localidad y escenario de importantes celebraciones litúrgicas y festivas vinculadas a la tradición lanzaroteña.

El edificio ha sufrido numerosas transformaciones a lo largo de su historia debido a incendios y ataques piratas, especialmente durante los siglos XVI y XVII, que obligaron en varias ocasiones a su reconstrucción. Estas vicisitudes marcaron la arquitectura actual, donde se mezclan elementos de diferentes épocas, desde detalles góticos y mudéjares hasta toques barrocos. Su torre campanario y el contraste entre la piedra volcánica y la cal blanca reflejan la esencia de la arquitectura tradicional canaria.

Hoy en día, la iglesia no solo cumple su función religiosa, sino que es también un símbolo del carácter resiliente de la villa de Teguise. Cada año, durante las fiestas patronales de San Ginés, el templo se convierte en punto de encuentro para vecinos y visitantes, manteniendo viva la memoria histórica y cultural de Lanzarote a través de la fe y la devoción popular.

Iglesia de Nuestra Señora de la Peña (Betancuria, Fuerteventura)

La Iglesia de Nuestra Señora de la Peña se encuentra en la villa histórica de Betancuria y es uno de los templos más venerados de Fuerteventura. Alberga la imagen de Nuestra Señora de la Peña, patrona de la Isla, cuya devoción se extiende desde el siglo XV. La tradición cuenta que la talla apareció de manera prodigiosa en una cueva del barranco de Malpaso, lo que convirtió rápidamente el lugar en centro de peregrinación.

Arquitectónicamente, el templo refleja la sencillez propia de las construcciones religiosas de Fuerteventura, levantadas con piedra local y paredes encaladas. Su interior alberga un retablo barroco y diversos elementos de arte sacro que complementan la imagen de la Virgen. A lo largo de los siglos, la iglesia ha sido reformada en varias ocasiones, pero conserva el espíritu humilde y acogedor que la caracteriza.

Cada septiembre, durante las Fiestas de la Peña, la iglesia se convierte en destino de miles de peregrinos que llegan desde todos los rincones de la Isla. Esta celebración, una de las más importantes de Canarias, combina la devoción religiosa con el folclore y la cultura popular majorera, reforzando la identidad y el arraigo de los habitantes de Fuerteventura en torno a su patrona.

Iglesia de la Concepción (Santa Cruz de Tenerife)

La Iglesia de la Concepción es el templo más representativo de Santa Cruz de Tenerife y uno de los de mayor valor histórico en la Isla. Su origen se remonta a finales del siglo XV, cuando se levantó la primera ermita tras la conquista. Desde entonces, se ha convertido en el centro espiritual de la ciudad y en guardiana de la Cruz Fundacional, con la que Alonso Fernández de Lugo tomó posesión de Tenerife en 1494.

El edificio, declarado Bien de Interés Cultural, combina diferentes estilos arquitectónicos fruto de las reformas realizadas a lo largo de los siglos. Su torre campanario, visible desde gran parte de la ciudad, es uno de sus elementos más característicos. En el interior destacan artesonados mudéjares, retablos barrocos y piezas de orfebrería de gran valor, que reflejan la riqueza cultural y artística de la parroquia.

Más allá de su importancia religiosa, la iglesia desempeña un papel fundamental en la vida social y cultural de Santa Cruz. En ella se celebran actos vinculados a las fiestas fundacionales de la ciudad y procesiones que atraen a fieles y visitantes. Por todo ello, la Concepción no solo es un lugar de culto, sino también un símbolo de identidad para los chicharreros.

Iglesia de San Juan Bautista (Vallehermoso, La Gomera)

La Iglesia de San Juan Bautista es el templo más destacado de Vallehermoso y uno de los edificios religiosos más monumentales de La Gomera. Su construcción comenzó a finales del siglo XIX y se prolongó durante varias décadas, hasta bien entrado el siglo XX, lo que explica su gran tamaño y el contraste con el entorno rural en el que se levanta. Por su imponente presencia, muchos la conocen como la “catedral de La Gomera”, aunque no tenga ese rango oficial.

El edificio combina elementos neogóticos y neorrománicos, con una estructura de tres naves, arcos apuntados y una fachada simétrica flanqueada por dos torres. Su interior sorprende por la amplitud y la luminosidad, además de albergar imágenes de gran devoción popular, entre ellas la del patrón San Juan Bautista, cuya festividad se celebra cada 24 de junio con actos religiosos y populares.

Más allá de su función litúrgica, la iglesia se ha convertido en un símbolo para los vecinos de Vallehermoso y en un atractivo cultural para los visitantes de la Isla. Su tamaño desproporcionado para un municipio pequeño refleja la ambición de quienes la construyeron, dejando como legado uno de los templos más singulares de Canarias, capaz de sorprender tanto a los fieles como a los viajeros.

[©(c)Roland Halbe; Veroeffentlichung nur gegen Honorar, Urhebervermerk und Beleg / Copyrightpermission required for reproduction, Photocredit: Roland Halbe]

Iglesia del Cristo Redentor (La Laguna, Tenerife)

La Iglesia del Santísimo Redentor, en el barrio de Las Chumberas, continúa consolidando su prestigio internacional meses después de haber sido distinguida en Japón con uno de los galardones más prestigiosos en el ámbito del diseño arquitectónico.

La obra, firmada por el arquitecto canario Fernando Menis, fue reconocida en marzo con el ADF Design Excellence Award 2025, otorgado por la Fundación Aoyama Design Forum.

La iglesia, con una estructura inspirada en la geología volcánica de Canarias, ha llamado la atención no solo por su estética rupturista, sino por el impacto social de su construcción.

Asimismo, se financia con las donaciones del vecindario, feligreses y pequeñas empresas del entorno.