Nunca lo ha escondido. Ella es así, y presume de ello. “Soy particular, como mi nombre, que no hay más, salvo una niña de La Aldea al que su padre le gustó Onalia en mis carteles”. Le da igual que “me odien los medios de izquierda”. Le importa poco el qué dirán -salvo en su perfil-, y mucho menos que le reprochen lo rancio o discutible de algunas de sus ideas. Arrasa en las urnas (más allá –o acá- de las dudas sobre algunos votos en el pasado), presume de tener 17 de 21 ediles (y eso que lleva sólo “tres meses con redes sociales”) y cree que, así, está legitimada para casi cualquier cosa, como no esconder que se opone a ciertas manifestaciones por justificadas que estén, como las que cuestionan el modelo turístico.Por eso no debe extrañarse si esta noche sintoniza Atlántico TV, cadena regional del GRUPO Plató del Atlántico, al que también pertenece DIARIO DE AVISOS, y ve a la alcaldesa de Mogán, la irrepetible (para unos eso es una pena, pero para otros un alivio) Onalia Bueno, con una selecta ristra de su decálogo político y existencial. Pasen y lean antes, que hay espectáculo. Y este miércoles en la noche, denle al mando y disfruten… o todo lo contrario, pero no se lo pierdan: el entrevistador, el inquieto y exitoso propietario de Dormitorum, Alexis Amaya, tiene mérito, al menos.
Este capítulo del programa The Alexis Army “está Bueno”. Es un pésimo juego de palabras, pero es que las perlas –de alguna manera hay que llamarlas- de Onalia merecen algo a su altura (y no miren pa’ rriba). “Los negros no generan problemas, sino los otros”. ¿Quiénes son “los otros”, sin pensar en Amenábar? Por supuesto, “los marroquíes”. He ahí uno de los chorizos de la ristra, pero la oferta resulta extensa, casi interminable…
“¿Qué hacen esos pibes menores, que se concentran en un centenar a la una de la mañana?”. Sí, ha pensado bien, no habla de jóvenes canarios tras un concierto, guiris en Los Américos o de 200 cayetanos blancos bien vestidos y en Mercedes, como le dice Alexis, haciendo escándalo en Madrid a esa hora en una zona bien (Valdemadrid) para que muchos no puedan dormir aunque no den sensación de inseguridad, sino, por supuesto, migrantes, aunque se hayan jugado la vida en el mar para ver 80 luces encendidas y juntas a lo lejos, en la oscura y fría noche atlántica… Según ella, ahora unos padres no permiten “a una piba de 14 salir por la noche por Triana porque no se sienten libres y porque el nivel de delincuencia ha subido ahí de forma brutal. Primero es mi gente. Hasta 2020, la convivencia era normal”. Y suelta eso tan tópico y vil de “llévatelo a tu casa”, aunque no descarta adoptar a niños de Gaza si pudiera, si bien “es muy difícil”.
Del PP (aunque dice que “siempre ha sido defensora de la unidad del nacionalismo”) a CIUCA y a Juntos por Mogán, impulsa ahora la pretendida experiencia insularista Somos Gran Canaria (nada que ver con Sumar, “cuidado, que se me ponen los pelos como escarchas”, le aclara a Alexis, que se equivocó con el nombrecito). En cada respuesta, Bueno es buena haciendo de Onalia. “Yo no soy sólo Mogán; estoy en Gran Canaria (…). Imagínate si me presento al Cabildo… Algún susto daría”, sentencia al referirse a la atomización del espectro tras la ruptura de NC, el surgimiento de los municipalistas, su Somos y CC.
De hecho, presume de prestigio por llevar aquellas guaguas a Las Palmas por el muelle de Arguineguín, “el de la vergüenza” (nombre que acuñó), en plena agudización del fenómeno migratorio en medio de las restricciones por el Covid. “Eso hizo que mi persona fuera más conocida y respetada en Gran Canaria”. “Por allí pasó todo el mundo y nadie hizo nada (ni las ONG), pero, con los medios internacionales, hubo hasta rusos, conseguimos que Pedro Sánchez… que el muchacho se pusiera las pilas y comenzó a vaciarse el muelle”.
Es entonces cuando, a priori, le aflora el humanismo y contrasta la miseria que vio con la otra miseria de “este país que dice ser progre, ese progre de esa izquierda que dice ser progre, pero allí no vi a nadie de progreso (…) ni de Derechos Humanos”. Se le recuerda que el PP no quiere a menores en sus comunidades (ella los llama menas, qué menos) y que puso como ejemplo a Ayuso, pero remarca que, “aquí, la Ayuso soy yo”, por mucho que Alexis le subraye que la ultraliberal versión 3.0 de Esperanza Aguirre “no puede salir ganando del trato a los migrantes ni de coña”. Acusa, además, al PNV de “no querer a ninguno en el País Vasco”, pero, eso sí, se reafirma en que, como dijo en 2023, no paga “ningún entierro a un migrante. Y esto no alimenta la xenofobia, porque el presidente pasa de Canarias, vienen tres ministros, toda la Corte al muelle y que se coma el marrón la alcaldesa… Hasta aquí hemos llegado. Se me llegaron a acumular 40 pateras y eso con qué viene, con olores que no se pueden oler, que le llegan a los vecinos a 200 metros. Destruir una patera con fibra cuesta 5.000 pavos, más la mierda, más que no te dejan vivir porque están todo el día entrando por el muelle y los marineros no pueden hacer su trabajo, más los entierros… ¿Qué hago, me las sigo comiendo?… Tengo que ampliar el cementerio con los recursos de Mogán, cuando es competencia de Sánchez. Mi obligación legal no es enterrar a los que mueren en alta mar. Es un abuso, cuando hay un tío en Madrid con dinero a mansalva de la UE”.
Y esto cambia, dice, cuando pasa en La Restinga (El Hierro) “porque allí gobierna el PSOE”. “Esto no lo sufren los que mueren, ni sus familiares, ni Sánchez o Ángel Víctor, sino nosotros, los que estamos en primera línea”. Y lo dice ultraconvencida, y seguro con ovación en numerosas, demasiadas barras de bar… Incluso resalta que los migrantes van a Arguineguín y La Restinga y “no a Arinaga o La Estaca, que son puertos del Estado”, insinuando claramente que se busca ese destino, “porque la Salvamar, que no tiene permiso para estar en Arguineguín (si nos fajáramos…) es del Estado”. En fin… Y remata: “Si es que la Salvamar va a buscarlos casi a Marruecos”, y sigue tan pancha… “Y eso es cierto, lo dice la propia tripulación”. Claro, porque, si no, mueren… Y menos mal que asume que “necesitamos a esa gente para el Estado del Bienestar, aunque, si le pagas el entierro, ya nos los puedes contratar, porque están muertos. Hay un estudio que dice que la UE necesita 20 millones de migrantes”… ¿Es necesario seguir? Sigamos.
Se le advierte de lo que puede alimentar un discurso así en las redes (que ella no cree que sea el suyo), pero sale con lo de los dos tipos de migrantes: los de patera y cayuco (“los mayores se van de Canarias”) y los de avión. Y, de nuevo, preguntando por “cuál sería la solución” porque, por supuesto, “va a crecer Vox porque la izquierda lo hace fatal”. Y, faltaría más, todo por la “inseguridad” que fomentan, según dice, “gremios de la migración que hacen mella en la población y nos sentimos inseguros en Canarias al salir a la calle para hacerlo con libertad” (aunque luego admite que es la situación económica la clave en la delincuencia y que delinquen todas las personas con independencia de su origen). Eso sí, aclara que simplemente pregunta si eso es así… Y llega el tópico: “Los negros no generan problemas, sino los otros… los marroquíes (la mayoría de los que delinquen en su municipio, asegura), y no todos, pero el problema es que hay un ley que dice que, si delinques, te expulsan, pero en España no se cumple”. En realidad, la ley garantiza el juicio en España.
Por supuesto, asume que los medios de izquierdas “me odian”. Eso sí, dice no saber “qué grupo es ése, al parecer es un ente que lleva toda la vida viviendo de algunas cosas que no me gustan…. Ése me odia a muerte, financiado en parte por NC”. Tras la insistencia de Alexis, lo desvela: “El Canarias Ahora punto com” (SIC). “Me lleva halagando con sus titulares desde 2007; con otros no he sentido esa agresividad, aunque lo tengo más que superado y, además, gracias a eso tengo mayoría absoluta”. Eso sí, dice que esa crítica no es por ideología del medio (¿tú crees que existe ideología ahí?”, pregunta), para recrearse luego cuando la presenta como alguien de izquierdas al decir ciertas cosas y de todo lo contrario con otras: “Correcto”. Está claro por qué Clavijo le tiró los tejos (políticos) hace tiempo…
ELOGIOS A AYUSO, PERO SÍ A LA TASA TURÍSTICA
Es entonces cuando le escucha a Alexis recordar que viene del PP y que defiende a Ayuso (sí, la amiga de Milei), pero al mismo tiempo no quiere explotar todas las camas hosteleras que podría tener Mogán aunque critica la moratoria de 2002 o defiende la tasa turística (discrepancia con Clavijo, con los liberales -y ultraliberales- y las patronales, “que no dicen nada de sus hoteles en Baleares o Cataluña”…). “Soy la única alcaldesa de España (y yo nací con el turismo, es parte de mi familia), que la ha aplicado y se ha puesto en contacto con nosotros Málaga, La Laguna, La Oliva…”. Eso sí, se opone a las protestas en pro de la tasa y contra del desborde turístico (sí asistió a las del petróleo) “porque todos los que se manifiestan me tienen que traer un modelo alternativo. Son los turistas los que mantienen la educación y la sanidad, y tú (entre los que incluye a “funcionarios de Gesplan o Urbanismo”) los vas a zarandear a Arona y Adeje, porque eso pasa en Tenerife, no allá”.
Por más que Alexis le recalque que “eso no fue así, que se trató de dos casos aislados”, se queda con que ella vio las imágenes… En esto sí coincide con las patronales (sí ve “turismofobia” y “burradas en lo que dicen por esas boquitas”), al tiempo que cree que no habría protestas (por más motivos ambientales que hubiese) si tuviéramos “el Estado del Bienestar perdido, porque hemos crecido en medio millón de habitantes en dos décadas y así está la vivienda, la movilidad o que te den cita médica para cuando te la dan… Eso no lo genera el turista, que no es el que colapsa las vías de Tenerife, sino cómo se gestiona (…). Cuántas camas de más se han hecho en Tenerife; no en Gran Canaria, al contrario, aquí se ha residencializado”. Pero, claro, enseguida pregunta que “a qué se llama sostenibilidad”.
Por supuesto, esa dualidad de vaivén ideológico (lo demuestra al reconocer los puertos de Granadilla y Arinaga como macroinfraestructuras innecesarias) la resume desde un don especial que tiene y que le lleva al equilibrio, a la virtud platónica de lo correcto: “Soy práctica, cojo lo bueno de una cosa y de otra, hago un mix y lo que beneficie a mi pueblo”. Y enseguida salta con eso de que en los municipios “no tenemos ideales, eso queda para mucho más arriba (como si los planes generales, la privatización de servicios y tantas otras políticas fueran neutras). Al final, tienes que defender al vecino, y yo los conozco a todos, si están en el hospital, si falleció, si la abuela fue a misa el domingo…”. Y eso que son 22.000 de derecho en Mogán, “50.000 de hecho al día”. Según dice, conoce al menos “la mitad” de sus nombres y le suena la cara de todos, “y los que no es porque no son de Mogán porque no los tengo en mi radiografía o llevan poco, muchos latinos, rumanos… pero después los saco”.
En un giro, asegura que López Aguilar, como ministro de Justicia, “creó una trama para ir contra el PP de Soria” (con el caso Góndola), y lo dice así, tan tranquila, como quien comenta el penalti (real o no) del Madrid haciendo cola en la ferretería. “Se inventa un caso de corrupción, iba así por cada municipio, yo siendo una piba, con 21, y pasé tres días en un calabozo. Registraron la casa de mis padres, salieron titulares a escala nacional, pero diez años después se archiva todo, aunque el PP no me apoyó. Es lo que pasa con esos partidos cuando apestas”. De hecho, luego se hincha al recordar que los conservadores no tienen ni un edil en Mogán: “Los liquidé”, y se ríe, claro.
Y ahora lo hace con Juntos por Mogán, pero, por supuesto, nada que ver con Junts, “pues la independencia no vale para nada, aunque soy nacionalista porque, quién no lo es en Canarias, si bien moderados: ¿a quién no le duele su tierra? Los canarios tienen la autoestima por los suelos y nos creemos acomplejados”. ¿Se lo dijo a Aznar o Rajoy?





