Podemos Canarias ha pedido este jueves la suspensión inmediata del partido de baloncesto previsto para el 14 de octubre entre La Laguna Tenerife con el club israelí Bnei Herzliya, así como la expulsión de este último de la Liga de Campeones.
En opinión de Podemos, la presencia de este equipo en la competición europea normaliza “la complicidad con un Estado genocida” y por ello ha pedido al Ayuntamiento de La Laguna, al Cabildo de Tenerife y a la FIBA que actúen “en coherencia con el Derecho Internacional y el clamor ciudadano por Palestina”.
En un comunicado, Podemos afirma que el encuentro ha generado ya preocupación en sectores sociales, que alertan de que permitir competir a un club de Israel equivale a “blanquear las violaciones sistemáticas de derechos humanos”.
Añade que el equipo Bnei Herzliya forma parte de la Liga Premier israelí,” entramado estrechamente ligado al aparato propagandístico estatal y al patrocinio militar” y opina que al igual que con el equipo ciclista Israel-Premier Tech, permitir su participación la participación del Bnei Herzliya “no es neutralidad, es mirar hacia otro lado mientras se cometen crímenes contra la humanidad”.
Podemos critica lo que considera “la incoherencia” de las instituciones canarias que, por un lado, aprueban resoluciones simbólicas de apoyo al pueblo palestino y, por otro, permiten actos deportivos “que sirven como lavado de imagen internacional para el gobierno de Netanyahu”.
“En 2022 se vetó a todos los clubes rusos de las competiciones europeas por la invasión de Ucrania. ¿Por qué no se aplica ese mismo criterio con el Estado de Israel, que lleva un año arrasando Gaza con total impunidad?”, cuestiona Noemí Santana, portavoz de Podemos Canarias, quien insta a las autoridades deportivas y políticas a no utilizar “el doble rasero” cuando se trata de crímenes de guerra y recuerda la petición al COI de expulsar a Israel de toda competición deportiva.
Santana señala que Tenerife no debe ser plataforma de propaganda de un Estado “que practica el genocidio y la limpieza étnica. No es una cuestión de deporte, sino de dignidad y humanidad”.
En este sentido, la formación insta a todas las fuerzas políticas canarias a sumarse a esta exigencia, y a promover un Estatuto de Neutralidad Activa que impida el uso del territorio insular como soporte de violencias globales.






