sociedad

Estudiantes tinerfeños se movilizan contra el acoso escolar en Santa Cruz

En memoria de la joven de 14 años Sandra Peña, también se recordó a la tinerfeña Lucía

Centenares de jóvenes de colegios e institutos de Tenerife salieron ayer a la calle contra el acoso escolar y en memoria de la joven de 14 años Sandra Peña, que se suicidó tras sufrir bullying en un centro de Sevilla. También se recordó a la tinerfeña Lucía, de 12 años, que se suicidó el pasado 20 de febrero por el acoso que presuntamente recibía por varios compañeros del CEIP César Manrique de Puerto de la Cruz.

En Tenerife, la comitiva convocada por el Sindicato de Estudiantes partió desde la Plaza Weyler, descendió por la calle Castillo y finalizó en la Plaza de España. Los estudiantes de la ESO, F.P. y Bachillerato portaban pancartas y gritaron consignas como ‘Sandra no te olvidamos’, ‘No a la violencia escolar’, ‘Stop bullying’, ‘No se quitó la vida: se la quitaron’, ‘Hoy por ella porque hace tres años podría haber sido por mí’, ‘No es un caso más, es una hija, nieta, hermana, amiga… Es una vida menos’, ‘Stop acoso’, ‘El respeto salva vidas’, ‘Ésto sí es motivo de huelga’, ‘No fue un suicidio, fue un homicidio’, ‘Nadie merece sufrir por ser él mismo’, ‘Basta de mirar hacia otro lado’, ‘Un gesto de apoyo vale más que mil burlas’, ‘Sandra no te olvidamos’, ‘Que el nombre de Sandra sea el último’, ‘Hablar de suicidio, ayuda a prevenirlo’, ‘Colegio culpable sistema responsable’ o ‘Discursos de odio fuera de las aulas’.

100.000 participantes

A nivel nacional, el Sindicato de Estudiantes se monstró satisfecho por vaciar las aulas y llenar las calles de 55 ciudades en todo el estado con 100.000 alumnos y familias que se movilizaron contra la lacra del acoso escolar y la opresión que soportan diariamente por comentarios y actitudes de desprecio, machistas, LGTBIfóbicas y racistas.

Expresó su indignación porque los responsables del centro concertado sevillano no activaran el protocolo ‘antibullying’ y exigieron que tienen que pagar penalmente por consentir lo ocurrido.

A su vez, reclama la contratación de miles de psicólogos y psiquiatras en la sanidad pública y en cada colegio, instituto y facultad. “Ni un euro público para engordar el negocio de la enseñanza privada concertada, que siempre tapa el acoso y todo tipo de abuso contra los alumnos”, recalcó.

Asimismo, demanda una educación libre de discursos de odio. “La violencia que propaga la extrema derecha en las redes, en las calles y desde las instituciones tiene un reflejo en las aulas”. “Nuestros centros tienen que ser espacios seguros para todas y todos, sin discriminación, sin machismo, sin racismo, sin LGTBIfobia, y sin fascismo”, subrayó.

El sindicato extiende la queja a los responsables educativos en el Gobierno central y en todas las comunidades autónomas: “No hay dinero para la enseñanza pública, que se hunde por los recortes, no hay dinero para poner en marcha un plan de prevención de los suicidios en los centros y apoyar nuestra salud mental, pero sí lo hay para incrementar salvajemente el gasto en armas, para privatizar los servicios públicos y subvencionar todos los negocios privados de la sanidad y la educación”, finaliza.