TEA Tenerife Espacio de las Artes inaugura hoy viernes, a las 19.00 horas, en el marco del XXII Salón Internacional del Cómic y la Ilustración de Tenerife, la exposición Harry Beuster: humanizar la geometría. Esta muestra, que podrá visitarse de manera gratuita hasta el 9 de noviembre, busca ilustrar la caricatura de Harry Beuster (Santa Cruz de Tenerife, 1931-2010), dejando patente su dualidad como arte impresa/documento y arte original, y también el compromiso del artista con su disciplina.
Integrada por 40 piezas, la mayoría provenientes de los herederos de Harry Beuster y de la Fundación Cine + Cómics, y también alguna de la Colección de TEA, Harry Beuster: humanizar la geometría, comisariada por José Manuel González Reyes y Carlos M. Rodríguez Carlines, estará abierta de martes a domingo, de 10.00 a 20.00 horas.
El humor gráfico siempre ha ocupado una posición peculiar en el mundo del arte. Más acostumbrado a la prensa que a las salas de museo, es quizás el arte más cercano a la gente de a pie. Sumado a su naturaleza cómica, que no por ello menos seria, ha sido siempre relegado a un mero divertimento vulgar. La caricatura en particular sufre aún más este estigma: como arte que se asocia a entretenimiento de turistas y como burla grotesca de los rasgos del retratado. Harry Beuster fue uno de los mayores exponentes que surgieron frente a todos estos prejuicios.
VANGUARDIA
Como uno de los pilares del movimiento vanguardista de caricaturas que surge en España en la década de los 50, de la mano de Luis Lasa y Paco Martínez, Harry Beuster fue un fiel defensor de un nuevo modelo de caricatura.
Para Beuster, la caricatura no debía consistir en una burla mimética, no debía buscar, por medio de la exageración, el convertir al sujeto retratado en un grotesco hazmerreír. Lo que más interesaba a Beuster era el fuero interior del individuo: el cómo generar mediante el uso del color y líneas simples una imagen anímica de una persona, un retrato del alma. Mediante la geometría y la metáfora se consigue recrear una semblanza de la persona más fiel y vivaz que cualquier calco. Se crea en aquel entonces, además de la guerra perenne entre la caricatura y las artes hegemónicas, un nuevo frente: el de la nueva caricatura contra la antigua.





