Brunelli’s Steakhouse —el reconocido restaurante del Grupo Loro Parque— celebra su décimo aniversario reafirmando su posición como uno de los grandes referentes gastronómicos de Canarias y de toda España.
Desde su inauguración en 2015 en el barrio de Punta Brava, en Puerto de la Cruz, este establecimiento ha transformado la manera de disfrutar la carne en el Archipiélago. Su secreto: un exclusivo horno Southbend, único en Canarias y capaz de alcanzar los 800 grados centígrados, que garantiza una cocción perfecta y un sabor inconfundible. Este año, además, Brunelli’s ha sido distinguido por cuarta vez como Restaurante Recomendado en la Guía Michelin.
Durante la celebración del aniversario, Christoph Kiessling, vicepresidente del Grupo Loro Parque, destacó que el éxito del local ha impulsado nuevos proyectos de expansión. Uno de ellos, ya confirmado, será el nuevo Brunelli’s en Santa Cruz de Tenerife, cuya apertura está prevista para 2026 en la avenida de Anaga. Además, la compañía trabaja en otro restaurante que se ubicará en Adeje, donde el grupo ya gestiona el parque acuático Siam Park.
Por su parte, Wolfgang Kiessling, presidente del grupo, expresó su satisfacción por la trayectoria del restaurante:
“Estos diez años de Brunelli’s nos llenan de orgullo. Ha sabido unir calidad, innovación y hospitalidad, convirtiéndose en un destino gastronómico imprescindible. Ahora comenzamos una nueva etapa con ilusión, para llevar esta experiencia a Santa Cruz y seguir creciendo junto a nuestros clientes”.
En un almuerzo ofrecido a los medios, Christoph Kiessling detalló que el futuro local de la avenida de Anaga se levantará en el espacio donde funcionó un restaurante chino cerrado en 2012, justo frente a la terminal de cruceros. Contará con más de 500 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, con terraza panorámica y un rooftop acristalado. Como era de esperar, incorporará nuevamente el icónico horno Southbend, sello distintivo de la casa.
Durante el encuentro, los asistentes disfrutaron de un menú especial en homenaje a la primera década de Brunelli’s. El almuerzo comenzó con rabo de toro con emulsión de steak tartar sobre pan brioche, seguido de una ensalada Brunelli’s con foie, elaborada con productos cultivados en la huerta del Loro Parque. Luego se sirvió una bouillabaisse con bogavante, como antesala al plato principal: un solomillo de Angus al punto, acompañado de miniverduras de temporada y papas fritas. El broche final fue una versión reinterpretada del cheesecake, que cerró la experiencia con el sello de elegancia que caracteriza al restaurante.






