La crisis del alquiler en Tenerife vuelve a quedar en evidencia tras el testimonio de Carla, una joven tinerfeña que ha decidido contar en TikTok (desde su cuenta @carlaaabaez) la situación límite que atraviesa para encontrar vivienda. Su vídeo ya acumula miles de visualizaciones y ha reavivado el debate sobre los precios del alquiler y la falta de oferta en la Isla.
“Llevo más de un mes intentando encontrar un piso y estoy agotada”, confiesa Carla al inicio de la grabación. Su situación comenzó a principios de octubre, cuando su casero le comunicó que necesitaba recuperar el inmueble, obligándola a iniciar una búsqueda contrarreloj que, a día de hoy, sigue sin resultados.
“Ni con dos sueldos fijos encontramos nada”
La joven explica que tanto ella como su pareja tienen ingresos estables, pero ni siquiera eso está siendo suficiente para acceder a un piso. “Me sorprende que, con dos sueldos fijos, nos cueste tanto encontrar algo”, señala. El problema se agrava por las condiciones que imponen algunas viviendas para poder visitar y por la competencia feroz: “Cuando aparece un piso decente, compito con mil personas más”.
Carla asegura haber enviado nóminas, papeles y requisitos interminables, y, aun así, se encuentra con anuncios de viviendas de más de 3.000 euros que, al visitar, resultan estar en condiciones lamentables.
Un problema de vivienda que se repite en toda Canarias
Su testimonio ha puesto voz a una realidad cada vez más compartida por jóvenes y familias en las Islas: alta demanda, poca oferta y precios desorbitados. Muchos usuarios han comentado el vídeo asegurando vivir experiencias similares.
La tinerfeña también reconoce sentirse privilegiada por tener un lugar donde volver: “Gracias a Dios tengo padres y un lugar donde ir, aunque eso para mí sea dar dos pasos atrás en mi camino hacia la independencia”. Sin embargo, advierte de que muchos otros no cuentan con esa red de apoyo.
“Esto se está saliendo de control”
El objetivo de Carla no era buscar un piso a través del vídeo, sino visibilizar una problemática que considera fuera de control. “Veo que nadie hace nada”, lamenta. Aun así, concluye su mensaje con un deseo: que quienes se encuentren en la misma situación “puedan mejorarla”, porque, asegura, “esto no puede seguir así por mucho más tiempo”.







