Cada día pueden morir en Santa Cruz de Tenerife 1,5 personas por problemas cardiorrespiratorios, según datos facilitados ayer por el presidente del Colegio de Farmacéuticos de la provincia tinerfeña, Manuel Ángel Galván. A esta cifra se añade que de todos los que sufren un paro cardíaco, solo el 10% logra sobrevivir, lo que sitúa a la inmediatez en el mejor aliado para poder salvar vidas.
Debido a la importancia de crear entornos cardioprotegidos, la capital tinerfeña da un paso hacia adelante y se convertirá en el primer municipio de Canarias en instalar en las fachadas de las 84 farmacias del municipio desfibriladores externos semiautomáticos, así como de formar al personal en su correcto uso, consolidando una red ciudadana de respuesta rápida que ayude a la supervivencia de quienes sufren un infarto en plena calle.
Para ello, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz, impulsor de esta iniciativa pionera, contará con el apoyo financiero del Ayuntamiento capitalino, que destinará 100.000 euros para la implantación de desfibriladores en las boticas de la ciudad. Un proceso que comenzará a llevarse a cabo, paulatinamente, desde el extra radio hasta el centro urbano, con el objetivo de que esté completamente desarrollado a lo largo del próximo año.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, acompañado por el presidente del Colegio de Farmacéuticos, Manuel Ángel Galván, y por el subdirector médico de Atención Primaria en Tenerife, Alejandro Toledo, dio ayer a conocer los detalles de este proyecto que calificó de “importante para el bienestar y la salud ciudadana”.
Bermúdez destacó que “con esta iniciativa, que permitirá el uso de desfibriladores durante 24 horas los siete días de la semana, damos un paso decisivo para convertir Santa Cruz en un municipio cardioprotegido de referencia, de forma que cualquier ciudadano que sufra un incidente cardíaco en nuestras calles tenga más oportunidades para salir adelante”.
Recordó que “las farmacias son espacios seguros, cercanos y presentes en todos los barrios y, por ello, este avance es posible gracias a la colaboración institucional y al compromiso del Colegio Oficial de Farmacéuticos y de la Gerencia de Atención Primaria, pues los desfibriladores instalados irán conectados mediante una aplicación al 112, que redirigirá la llamada de emergencia a la farmacia más cercana para que el personal pueda abrir el dispositivo”.
Asimismo, el regidor explicó que “aunque no se trata de una competencia exclusiva del Ayuntamiento, sí queremos servir de ejemplo para que otros ayuntamientos de la Isla se puedan sumar a este proyecto”.
Servicio 24/7
Por su parte, el presidente de los farmacéuticos, Miguel Ángel Galván, apuntó que “ese servicio 24/7 que ofrecen nuestras farmacias, unido a la disponibilidad permanente de un desfibrilador en sus fachadas, convierte a cada oficina de farmacia en un verdadero recurso vital para el municipio, el cual irá acompañado por más de 250 profesionales farmacéuticos, sanitarios en primera línea asistencial, que ayudarán a mejorar la supervivencia de la población unidos a la asistencia remota del 112 y del SUC que movilizarán rápidamente todos los recursos necesarios para afrontar la emergencia cardíaca”.
En este sentido, Alejandro Toledo, subdirector médico de Atención Primaria de Tenerife, añadió que “asumimos este reto con la convicción de que podemos avanzar hacia un modelo de prevención y atención inicial sólido. La instalación de desfibriladores en las fachadas de todas las farmacias de Santa Cruz nos sitúan un paso más cerca de construir una ciudad más segura. Un salvavidas al que se unirá la formación complementaria en técnicas de reanimación cardiorrespistoria (RPC) que se ofrecerá en todos los ámbitos”.
Mientras, la concejala de Presidencia, Purificación Dávila, afirmó que “este proyecto comenzó a gestarse hace un mes y, gracias a la implicación de todos los agentes clave en salud se logrará reforzar la seguridad y la calidad de vida de la ciudadanos y visitantes”. Asimismo, detalló que “el proyecto se implantará del extra radio de Santa Cruz al interior, ya que ante una urgencia es mucho más complicado llegar fuera de la capital que los que estamos ya más cubiertos por toda la infraestructura propia. No obstante, en el caso del interior de Anaga, al haber menos farmacias, los desfibriladores se ubicarán en zonas céntricas de los caseríos”.
Por último, el concejal de Sanidad, Carlos Tarife, dijo que “el tiempo es determinante en una parada cardiorrespiratoria. Cada minuto cuenta. Gracias a la implicación de las farmacias, aumentamos las posibilidades de supervivencia en nuestros barrios y espacios de tránsito. Es fundamental esta colaboración y la rapidez con la que se va a hacer, porque a finales del año 2026 estarán todos los desfibriladores colocados que, además, llevan sistema antivandálico”.





