Si a alguien le quedaba alguna duda de la impagable labor humanitaria que lleva a cabo Salvamento Marítimo respecto a la mortífera Ruta Atlántica, a buen seguro que serán despejadas después de que el trabajo de sus miembros haya logrado rescatar a, como mínimo, 450 personas que navegaban rumbo a Canarias en tres cayucos mientras las Islas se encontraban bajo una alerta gubernamental por fuerte oleaje como consecuencia de los efectos de la borrasca Claudia en el Archipiélago, en información recopilada entre el Cecoes 1-1-2, los servicios intervinientes y agencias de noticias.
La secuencia de los hechos se inicia en la noche del pasado jueves, cuando una embarcación con 126 migrantes logró llegar al muelle de La Restinga (El Hierro) acompañada por Salvamento Marítimo. Una vez valoradas todas las personas por el dispositivo sanitario en la zona, comprobaron que se encontraban en buen estado en general, salvo un hombre que precisó asistencia en un centro hospitalario.
Pero ayer tuvieron que redoblar esfuerzos, dado que auxiliaron a más de 350 inmigrantes localizados dos cayucos más al sur de la Isla del Meridiano, entre los que hay al menos un bebé y 44 mujeres, según el recuento realizado con la primera de las dos embarcaciones: 247 personas que ya habían logrado pisar tierra.
Fue al mediodía de ayer cuando un avión de Salvamento que rastreaba el Atlántico al sur de Canarias en busca de posibles embarcaciones con inmigrantes avistó un primer cayuco a unos 100 kilómetros de El Hierro. Ello hizo que se enviara en su ayuda a la Navia, la más moderna y rápida de las dos salvamares asignadas al puerto de La Restinga. Sin embargo, su tripulación se encontró de camino a ese rescate con otro cayuco ya sin combustible, con más personas de las que podía embarcar de manera segura en su cubierta (203 varones y 44 mujeres).
En vista de esa situación, detalla Efe, se movilizó también desde La Restinga a la Salvamar Diphda. Entre las dos salvamares trasladaron a tierra a todos los rescatados: un primer grupo de 40 personas que presentaban más debilidad en la Navia y las 207 restantes en la Diphda.
Aún no hay datos sobre cuántos menores iban a bordo, pero Efe ha podido comprobar en el desembarco que el grupo de cuarenta incluía a al menos un bebé, que fue trasladado al hospital de Valverde junto con una mujer que había sufrido un golpe en la cara.






