La Guardia Civil investiga a 22 personas en Lanzarote por presuntos delitos contra la ordenación del territorio relacionados con construcciones ilegales en suelo protegido.
Estas actuaciones forman parte de la segunda fase de una operación desarrollada por el EPRONA (Equipo de Protección de la Naturaleza) de la Comandancia de Las Palmas en los municipios de Haría y Tías.
En esta etapa, los agentes realizaron 23 inspecciones en edificaciones presuntamente ilegales. Estas intervenciones se suman a las efectuadas en mayo, durante la primera fase, en la que fueron investigadas 20 personas y se practicaron 42 inspecciones.
En total, las investigaciones llevadas a cabo en lo que va de 2025 acumulan 42 personas investigadas y 65 construcciones inspeccionadas.
Los investigados se enfrentan a penas de prisión de uno a tres años, multas de doce a veinticuatro meses, la demolición de las obras y la reposición de los terrenos a su estado original.
La actuación se inició tras detectar un incremento de edificaciones con fines residenciales y recreativos en suelos donde este tipo de construcciones está expresamente prohibido.
Según la Guardia Civil, estas intervenciones ilegales generan una degradación de zonas medioambientalmente sensibles, ponen en riesgo la biodiversidad y afectan a la calidad de vida de las comunidades legalmente asentadas.
Durante la investigación, el EPRONA —que se desplaza periódicamente desde Gran Canaria a Lanzarote— contó con la colaboración de la Agencia Canaria de Protección del Medio Natural y de las áreas de Urbanismo de los ayuntamientos de Haría y Tías. La Guardia Civil agradece la implicación de estos organismos, cuya colaboración considera fundamental para el esclarecimiento de los hechos.
El cuerpo recuerda la obligación de respetar la normativa urbanística y medioambiental, y advierte de que ejecutar obras en suelo protegido puede implicar responsabilidad penal y patrimonial, incluida la restitución de los terrenos a su estado original.







