Las llamadas spam siguen siendo una de las prácticas más molestas para los usuarios. Ante la proliferación de sistemas automáticos y robotizados, la Policía Nacional recuerda que existen mecanismos legales para limitar la publicidad telefónica no solicitada.
La solución más habitual son las listas de exclusión publicitaria, entre ellas la Lista Robinson y Stop Publicidad, que permiten manifestar el derecho a no recibir comunicaciones comerciales.
Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales exige a las empresas a preguntar si un usuario está inscrito antes de realizar una llamada comercial.
Tanto la Lista Robinson como Stop Publicidad son de inscripción gratuita y voluntaria, y pueden registrarse mayores de 14 años o menores a través de sus tutores legales.
Qué funciona y qué esperar
Registrarse en estas plataformas sí reduce las llamadas publicitarias, pero no lo hace de forma inmediata.
La propia normativa establece que las empresas disponen de un plazo de hasta 30 días para actualizar sus bases de datos, de modo que durante ese tiempo el usuario puede seguir recibiendo comunicaciones comerciales.
Si ha transcurrido más de un mes desde la inscripción y las llamadas comerciales persisten, la Agencia Española de Protección de Datos recomienda denunciar el caso para que pueda abrirse expediente o sanción a las empresas que incumplan la normativa.
La inscripción en las listas de exclusión sigue siendo una de las medidas más efectivas para limitar las llamadas publicitarias no solicitadas, y su marco legal está claramente definido.






