El Gobierno de Canarias ha asestado un golpe directo a las organizaciones colegiadas del fútbol del Archipiélago. La dirección general de la Actividad Física y el Deporte ha acordado la suspensión cautelar de todos los procesos electorales convocados en la Federación Canaria de Fútbol y en las interinsulares de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria, frenando en seco la renovación de sus órganos de gobierno y abriendo un escenario de profunda incertidumbre en una de las estructuras deportivas más influyentes de las Islas.
La resolución, firmada por el viceconsejero de la Actividad Física y Deportes, Ángel Luis Sabroso, como suplente del director general, deja sin efecto de manera inmediata la convocatoria efectuada el pasado 12 de enero y ordena detener todo el engranaje electoral hasta que se resuelva el fondo del conflicto planteado. En términos prácticos, no habrá elecciones en el fútbol canario hasta nuevo aviso.
Una impugnación que lo cambia todo
El origen del terremoto institucional está en el recurso presentado el 14 de enero por José Juan Arencibia Alemán, en representación de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, contra la convocatoria firmada por Alejandro Morales Mansito, presidente de la Federación Canaria de Fútbol y de la Interinsular de Tenerife.
La impugnación no solo solicita la nulidad de la convocatoria, sino que advierte de que permitir que el proceso avance puede causar perjuicios irreparables. Un argumento que ha sido asumido por la Administración autonómica.
Tras analizar el escrito y la documentación, la dirección general concluye que concurren los requisitos legales para adoptar la medida cautelar: riesgo real de daños de imposible o difícil reparación, apariencia de buen derecho y necesidad de ponderar los intereses en juego.
El argumento clave: evitar un daño institucional irreversible
El Gobierno es explícito: si las elecciones siguieran su curso, podrían producirse hechos consumados -proclamación de candidatos, formación de asambleas, elección de presidentes- que, en caso de aceptarse posteriormente la impugnación, serían imposibles de revertir sin un grave quebranto institucional.
La resolución advierte de que el desarrollo normal del proceso electoral generaría derechos, cargos y expectativas legítimas en clubes, estamentos, federaciones y candidatos que pueden verse truncados abruptamente, generando un escenario de conflicto, inseguridad jurídica y descrédito del sistema federativo.
Por ello, el Ejecutivo autonómico opta por la vía más contundente: parar el proceso antes de que avance un solo paso más.
Procesos congelados en todas las federaciones
La suspensión afecta de lleno a:
- Las elecciones a la Asamblea General y a la presidencia de la Federación Interinsular de Fútbol de Tenerife.
- Las elecciones a la Asamblea General y a la presidencia de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas.
- La elección de la Asamblea General de la Federación Canaria de Fútbol.
- Es decir, todo el sistema electoral del fútbol canario queda intervenido de facto hasta que la dirección general resuelva sobre la validez o no de la convocatoria.
- La resolución ordena notificar la decisión tanto a las federaciones implicadas como a sus respectivas juntas electorales, que quedan obligadas a detener cualquier actuación relacionada con el proceso.
Un correctivo sin precedentes recientes
Aunque la Administración subraya que no entra aún a evaluar el fondo del asunto, el contenido del auto administrativo supone un serio correctivo a la actual dirección federativa.
El Gobierno de Canarias deja claro que aprecia, al menos de forma indiciaria, que pueden existir vicios graves en la convocatoria de elecciones.
El texto recuerda que la convocatoria supone un acto previo al proceso electoral y, por tanto, susceptible de control administrativo, y no una cuestión exclusiva de las juntas electorales deportivas. Sobre esa base, asume la competencia directa para intervenir y suspender la ejecución del acto.
Un fútbol canario en plena tormenta
La decisión del Gobierno irrumpe en un momento clave para el fútbol del Archipiélago, que afrontaba un año de renovación de estructuras tras un largo periodo de tensiones internas.
La suspensión deja ahora a las federaciones en una situación de bloqueo, sin calendario electoral, con los actuales dirigentes en funciones y con un conflicto abierto que amenaza con trasladarse al ámbito político, judicial y mediático.
El pulso entre las federaciones interinsulares y la Federación Canaria estalla así en el peor escenario posible: con la Administración autonómica asumiendo el papel de árbitro y poniendo en cuestión el procedimiento seguido.
¿Qué pasa a partir de ahora?
La suspensión cautelar se mantendrá hasta que la dirección general resuelva el fondo del recurso, es decir, si la convocatoria fue o no legal. Contra esta decisión cabe recurso de alzada ante la viceconsejería de la Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, pero, mientras tanto, el mandato resulta inequívoco: todo queda paralizado.
El fútbol canario entra así en una fase de interinidad forzada, con sus órganos dirigentes cuestionados y con el futuro institucional en el aire. Un escenario que anticipa semanas -si no meses- de batalla administrativa y política en uno de los ámbitos deportivos con mayor peso social en Canarias.
Claves de la suspensión del proceso electoral del fútbol canario
El Gobierno de Canarias ha ordenado la suspensión cautelar inmediata de todos los procesos electorales convocados en el ámbito del fútbol canario. En concreto, quedan congeladas:
- Las elecciones a la Asamblea General y a la Presidencia de la Federación Interinsular de Fútbol de Tenerife (FIFT).
- Las elecciones a la Asamblea General y a la Presidencia de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas (FIFLP).
- La elección de la Asamblea General de la Federación Canaria de Fútbol.
La medida deja sin efecto la convocatoria realizada el 12 de enero y obliga a las juntas electorales y a las federaciones a detener cualquier actuación relacionada con el proceso hasta nueva resolución administrativa. El recurso que activa la intervención del Gobierno de Canarias lo presenta José Juan Arencibia Alemán, en representación de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas de Gran Canaria.
La impugnación va dirigida contra la convocatoria firmada por Alejandro Morales Mansito, presidente de la Federación Canaria de Fútbol y, a su vez, de la Federación Interinsular de Tenerife.
El recurrente solicita la nulidad de la convocatoria de elecciones. Y, como medida urgente, la suspensión cautelar del proceso para evitar que siga avanzando mientras se estudia el fondo del asunto.
El Ejecutivo reconoce expresamente su legitimación para recurrir al considerar que la convocatoria afecta de manera directa a la federación que representa.
Por qué interviene ahora el Gobierno de Canarias
La dirección general de la Actividad Física y el Deporte asume el caso al considerar que la convocatoria de elecciones es un acto administrativo previo al proceso electoral, y por tanto revisable por la Administración autonómica, y no exclusivamente por los órganos electorales deportivos.
El Ejecutivo decide intervenir y suspender el proceso porque aprecia:
- Riesgo de perjuicios de imposible o difícil reparación si las elecciones continúan.
- Apariencia de buen derecho en la impugnación presentada.
- La necesidad de evitar hechos consumados (elección de cargos, constitución de asambleas, proclamación de candidatos) que podrían quedar invalidados más adelante.
La resolución advierte de que dejar avanzar el proceso generaría derechos y expectativas en clubes, estamentos y candidatos que podrían verse abruptamente truncados, originando un grave conflicto institucional.
Por ello, el Gobierno de Canarias opta ahora por la vía más contundente: paralizarlo todo hasta aclarar la legalidad de la convocatoria.






