El embajador de España ante la ONU, el tinerfeño Héctor Gómez, ha expresado la “profunda preocupación de España” por lo ocurrido en Venezuela, ya que se trata de un “precedente muy preocupante con implicaciones para la región y para el mundo”.
En su alocución. Gómez reiteró que es necesario “garantizar la convivencia internacional”. “El respeto a los principios de la Carta de Naciones Unidas, en particular a la soberanía e integridad territorial de los Estados y a la prohibición del uso y amenaza de la fuerza es indispensable para garantizar la convivencia internacional. España defiende la vigencia de un orden internacional basado en reglas, donde resulta imperativo apostar, como recoge el artículo 2.3 de la Carta, por el arreglo pacífico de las controversias”, enfatizó.
El tinerfeño recordó, además de considerar que estas acciones suponen un precedente “preocupante”, que “los recursos naturales del país son parte de su soberanía” nacional: “Compartimos que la lucha contra el crimen organizado en la región es una prioridad, pero esa lucha sólo puede hacerse mediante la cooperación internacional. Compartimos también que es prioritario defender los derechos humanos y las libertades públicas en Venezuela. España quiere trabajar por la paz, la estabilidad, la democracia, el progreso y la justicia social, y eso no puede venir impuesto por la fuerza”.
Con todo, recordó que España “no reconoció” el resultado de las últimas elecciones celebradas en Venezuela en julio de 2024, y ha sido “contundente” su condena de cualquier violación y amenaza a los derechos humanos. “España ha dado protección a aquellos líderes opositores que han sido perseguidos, y ha mostrado un firme rechazo a cualquier conducta antidemocrática y abusos contra la ciudadanía”, dijo.
“España trabajará por unir a los venezolanos y venezolanas, y apuesta por el diálogo y la paz, porque la fuerza jamás trae más democracia”, finalizó.





