Viven en una casa contenedor en el sur de Tenerife, tienen una hija enferma y la amenaza de una posible multa. Se trata de Ángeles y José Luis, padres de una niña que sufre esquizofrenia, bipolaridad y convulsiones no febriles, que ante la imposibilidad de encontrar una vivienda asequible han decidido instalar una vivienda en un terreno privado.
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Granadilla les comunicó que esta situación podría provocarles una multa de hasta 600.000 euros. “El último recurso, tras buscar mucho, era esto”, señala Ángeles.
Una casa contenedor como solución
Según han denunciado en Televisión Canaria, Ángeles acudió a varias inmobiliarias, pero con los precios y “la enfermedad de mi hija” era imposible encontrar una solución.
Su situación es desesperada tras recibir una notificación en la que se les indicaba que tienen “20 días para quitarla o recibir una multa de 600.000 euros”.
José Luis, el padre, pide “poder usar el terreno” hasta encontrar otro lugar, mientras el propio Ayuntamiento de Granadilla ha comunicado que busca una solución para esta familia mediante su área de Servicios Sociales.






