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La Trilladora de Los Rodeos, testimonio de la historia agrícola de La Laguna

El Ayuntamiento restaurará este monumento que ha sufrido un paulatino deterioro, para lo que cuenta con un proyecto que supondrá una inversión de más de 47.000 euros
La Trilladora de Los Rodeos, testimonio de la historia agrícola de La Laguna
Vista general de la trilladora. / Sergio Méndez

El monumento a La Trilladora, que se ubica bajo techumbre desde hace unos 15 años en un lateral de la rotonda de acceso al aeropuerto de Tenerife Norte, nació del impulso vecinal como recuerdo del carácter agrícola y ganadero que históricamente ha caracterizado a la población del Camino de la Villa y San Lázaro y como homenaje a todas las personas que han dedicado su vida al trabajo en el campo.

Desde 2022 forma parte del inventario de bienes municipal del Ayuntamiento de La Laguna, a petición de los propios vecinos, para poder intervenir en su mantenimiento debido a su paulatino deterioro. El Consistorio local cuenta ya con un proyecto de intervención, que supone una inversión de 47.185,95 euros y en la que el Cabildo aporta el 50% (23.592,98 euros), a través de una subvención del Programa Insular de Patrimonio Histórico 2023–2027, y el Ayuntamiento el 50% restante, según información de ambas administraciones.

El monumento está conformado por una trilladora Ajuria 90 construida en el año 1950, así como por una piedra de molino y un monolito en el que se encuentran colocados una hoz, un vergo y una guadaña, símbolos de las labores agrícolas.

El concejal de Patrimonio Cultural de La Laguna, Adolfo Cordobés, valora que constituye “uno de los testimonios más valiosos de nuestro patrimonio industrial y etnográfico” y recuerda que “llegó a su ubicación actual gracias a la iniciativa vecinal y a la generosidad de la familia Ramos, y, desde entonces, ha sido sentido como propio por la comunidad”.

Por eso, “una vez la ciudadanía nos transmitió su preocupación por el deterioro que estaba padeciendo, actuamos en consecuencia: incorporamos la obra al patrimonio municipal, ya que no estaba inventariada, y encargamos un estudio técnico exhaustivo para garantizar una restauración rigurosa, respetuosa y duradera”, explicó.

El concejal quiso agradecer a los vecinos “su vigilancia, su cariño y su insistencia. Fueron ellos quienes impulsaron su instalación hace algo más de 15 años, quienes alertaron del deterioro y quienes han defendido su valor patrimonial”.

Así, una vez incluido en el inventario municipal, la Concejalía de Patrimonio Cultural encargó a la empresa tinerfeña Cúrcuma, en noviembre de 2023, el estudio integral del monumento y la redacción del proyecto de conservación y restauración, según explicaron desde el propia área.

La Trilladora de Los Rodeos, testimonio de la historia agrícola de La Laguna
Detalles de zonas deterioradas del monumento. Sergio Méndez

En el estudio realizado por Cúrcuma, señalaron, se observó que el monumento cuenta con varias intervenciones anteriores a la incorporación al inventario. En ellas se llevó a cabo el repinte completo de la pieza, lo que pudo ser debido a la degradación de la policromía original con el paso del tiempo.

Debido a esta praxis y la exposición de la trilladora a los agentes de deterioro, la pintura no resistió a las condiciones. Por ello, se aplicó una segunda capa de pintura sintética que finalmente también se degradó. En esta última capa se aprecia un evidente deterioro por excesiva exposición lumínica, humedad y temperatura.

Patologías detectadas

Todo ello ha llevado a que el monumento se encuentre actualmente en mal estado, fundamentalmente, debido a las condiciones atmosféricas. Así, presenta colonización biológica (musgos y vegetación), ataque de insectos xilófagos en los elementos de madera, depósitos superficiales de polvo, actos vandálicos (grafitis), grietas y fisuras por cambios térmicos y ambientales, oxidación y corrosión en elementos metálicos y afecciones por intervenciones anteriores, así como pequeñas pérdidas volumétricas, según información desde el área de Patrimonio Cultural.

Esta situación motivó la decisión municipal de precintar el conjunto en junio de 2025 por motivos de seguridad y a petición vecinal, indicaron. En la actualidad, el monumento permanece en su ubicación y bajo precinto, en tanto no existe instalación pública disponible y con las dimensiones necesarias que permita su traslado.

Desde ese momento, explicaron, la concejalía solicitó a Cúrcuma una actualización del presupuesto necesario para la intervención, cuantificada finalmente en 47.185,95 euros, y comenzó la búsqueda de financiación. Así, se solicitó al Cabildo de Tenerife la inclusión de la intervención en el Programa Insular de Patrimonio Histórico 2023-2027, lo que fue aprobado, concediéndose al Ayuntamiento una subvención de 23.592,98 euros (50% del coste de la intervención) con un plazo de ejecución de 4 años, y que fue notificada en diciembre del pasado año 2025.

Por su parte, el Consistorio local aporta el 50% restante del presupuesto, así como los costes del análisis técnico de la obra y de la redacción del proyecto de restauración, y asume el encargo y contratación de los trabajos.

A este respecto, el concejal de Patrimonio Cultural quiso destacar “la importancia de la colaboración institucional”. “Esta cooperación demuestra que cuando las instituciones trabajan juntas, el patrimonio se fortalece”, enfatizó.

La Trilladora de Los Rodeos, testimonio de la historia agrícola de La Laguna
Detalles de zonas deterioradas del monumento. Sergio Méndez

Trabajos

En cuanto al inicio de los trabajos, Adolfo Cordobés explicó que “una vez que el presupuesto municipal entre en vigor de forma definitiva, la Concejalía de Patrimonio Cultural iniciará los procedimientos técnicos y administrativos necesarios que conduzcan a la contratación de los trabajos”. “La voluntad municipal es formalizarlos lo antes posible”, señaló.

Respecto al proyecto de intervención con el que cuenta el Ayuntamiento, destacó que “se ajusta a los criterios más exigentes del patrimonio industrial. Hablamos de una restauración integral, basada en la consolidación de materiales, la eliminación de agentes de deterioro, la recuperación de la lectura original del conjunto y la aplicación de tratamientos compatibles, reversibles y de alta calidad”.

Además, apuntó, “la restauración no será el final del camino, ya que se elaborará un plan de conservación preventiva que establecerá pautas de vigilancia, mantenimiento periódico y control de agentes de deterioro”.