El Cabildo de La Palma informó ayer de la salida al mercado de un excedente de 40.000 kilos de naranjas que permanecían retenidos en la Isla. La medida permite a los productores recuperar, al menos, los costes de producción y aliviar la situación de comercialización registrada en las últimas semanas, coincidiendo con el aumento de la entrada de fruta procedente de fuera del Archipiélago.
Según se indicó, la presencia de producto importado había reducido los canales de venta para los citricultores palmeros y afectado a la rentabilidad de sus explotaciones.
Ante esta situación, las gestiones realizadas por el consejero del sector primario, Alberto de Paz, en colaboración con Sodepal y la propia dirección de la Central Hortofrutícola con diversos distribuidores canarios han resultado clave para que el producto palmero sea exportado a otras islas e introducido de nuevo en el mercado regional.
“Nuestra prioridad absoluta era evitar que la fruta se perdiera en los campos y que el agricultor no perdiera dinero por trabajar su tierra”, explica Alberto de Paz. El consejero destaca que esta intervención no solo alivia el stock actual, sino que envía un mensaje de respaldo al sector primario frente a la competencia desleal o las fluctuaciones agresivas del mercado exterior.
TRABAJO COORDINADO
Más allá de esta solución puntual, el Cabildo anunció que ya trabaja de forma coordinada con la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias y la empresa pública Gestión del Medio Rural (GMR). El objetivo es diseñar una planificación técnica de cara a las próximas campañas que dote a la fruta palmera de las herramientas necesarias para ser competitiva.
Esta estrategia conjunta busca fortalecer los canales de comercialización propios, mejorar la promoción del producto local y asegurar que el consumidor canario identifique y valore la calidad de la naranja de La Palma, garantizando así la sostenibilidad del sector a largo plazo.






