Las políticas y programas dirigidos a procurar la emancipación juvenil han protagonizado un encuentro, organizado por la Red de Entidades para la Emancipación Juvenil (FEPA), que contó con mesas de trabajo sobre salud mental, vivienda y empleo.
Antonio Molina, director de la Fundación Canaria Main, abogó por “construir soluciones urgentes que permitan a la juventud que ha pasado por el sistema de protección desarrollar su proyecto de vida con dignidad, oportunidades reales y estabilidad”.
Remarcó la importancia de “reforzar la acción social”, la colaboración y el diálogo público-social como vía garantista de los “derechos y la igualdad de oportunidades” de la juventud vulnerable, mientras las entidades “fomentan estrategias de acompañamiento que favorecen una emancipación plena y sostenible”.
Esta juventud afronta en Canarias “una realidad especialmente compleja marcada, entre otros factores, por el aumento de niños y niñas que han llegado solos al y que deberán afrontar su transición a la vida adulta en los próximos años”.
En Canarias, FEPA agrupa a cinco entidades: Asociación Mensajeros por la Paz, Nuevo Futuro Tenerife, Fundación Don Bosco, Fundación Canaria Main y Aldeas Infantiles SOS Canarias, que ofrecen en sus pisos de acogida un techo, alimento, apoyo psicosocial y amparo después de cumplir la mayoría de edad, mientras terminan de formarse, encuentran un alquiler o regularizan su situación para poder trabajar y emanciparse. Antonio Molina señaló que la Fundación Main tiene una lista de espera de 180 jóvenes. “Hay situaciones sangrantes y complicadas. No llegamos a todos”.
Tanto las entidades del Tercer Sector como los jóvenes demandaron “una hoja de ruta común”, teniendo en cuenta a los miles de menores, tanto migrantes que llegaron a Canarias como los que huyen de una familia desestructurada -con problemas de adicciones o de salud mental-, que actualmente tutela el Gobierno de Canarias y que cuando cumplen 18 años pasarán de un día a otro a ser extutelados y pierden ese amparo.
Todos reivindican “una red de apoyo y acompañamiento más allá de la mayoría de edad”, en un proceso de emancipación muy complicado, para seguir desarrollando sus vidas.
Más de 650 contratos para frenar la exclusión social
Por su parte, el viceconsejero de Bienestar Social, Francisco Candil, afirmó que “el acceso a un empleo es la forma más eficaz para garantizar la integración social y laboral de jóvenes, tanto para los que han estado bajo la tutela administrativa del Gobierno de Canarias como para los que terminan su formación académica o profesional y quieren emanciparse de su núcleo familiar”.
Tras valorar el papel de las ONG, recordó el impulso del Gobierno regional en distintos proyectos, entre ellos, el programa Urdimbre a través del cual más de 650 jóvenes extutelados han accedido al mercado laboral gracias a acuerdos con una veintena de empresas y asociaciones vinculadas al sector servicios, hostelería, agricultura, construcción y automoción.







