Loro Parque vuelve a situarse en el epicentro de la conservación mundial. El centro portuense ha anunciado el nacimiento de una nueva cría de jaguar (Panthera onca), un éxito biológico que no solo refuerza la población de esta especie amenazada, sino que establece un precedente científico por la forma en que se ha gestionado la convivencia de la familia.
La nueva cría es fruto de la unión entre Tito, un ejemplar llegado desde la República Checa en 2025, y Naya, una hembra con un instinto maternal excepcional. Este nacimiento se enmarca en el Programa Europeo de Especies en Peligro (EEP), una red de cooperación internacional crucial para una especie que ha visto reducida su población silvestre en un 25 % en apenas dos décadas.
Un hito pionero: el padre presente en la crianza
Lo que hace este nacimiento verdaderamente especial es la apuesta innovadora del equipo de Loro Parque. Por primera vez en la historia del centro, se decidió mantener al macho presente durante todo el proceso de gestación, parto y cría. “Desde el primer día supimos que estábamos ante una combinación extraordinaria”, explica Daniel Rodríguez, responsable de mamíferos terrestres.
El seguimiento fue exhaustivo, con cámaras de vigilancia y análisis hormonales diarios. El momento más impactante ocurrió apenas una semana después del parto: de forma totalmente voluntaria, Naya llevó a la cría hasta la zona de observación para “mostrársela” a Tito. Tras comprobar la actitud tranquila y protectora del macho, este lunes 23 de febrero de 2026 se permitió que los tres convivieran juntos, un comportamiento poco habitual en cautividad que demuestra la afinidad excepcional de la pareja.
Esperanza contra la extinción
La situación del jaguar es crítica en su hábitat natural. Mientras en países como Uruguay o El Salvador ya se ha dado por extinguida, en Argentina sus poblaciones están peligrosamente fragmentadas. Por ello, cada ejemplar nacido bajo cuidado humano es una pieza clave en el tablero de la supervivencia genética.
“Garantizar el futuro del jaguar requiere compromiso y ciencia”, afirma Wolfgang Kiessling, presidente del Grupo Loro Parque. Por su parte, el director del parque, Mike Jordan, destaca la “madurez y profesionalidad” del equipo para permitir que los animales sigan sus instintos naturales, aportando datos valiosísimos a la comunidad científica global.
Un camino de luces y sombras
Pese a la alegría del nuevo nacimiento, la naturaleza también mostró su cara más difícil. Naya dio a luz a dos crías, pero una de ellas nació demasiado débil y no pudo sobrevivir, un fenómeno que ocurre con frecuencia tanto en la selva como en entornos protegidos. Sin embargo, la cría superviviente se muestra fuerte, activa y bajo la atenta vigilancia de sus progenitores.
Con este hito, Loro Parque consolida su papel como referente internacional en la protección de la biodiversidad, demostrando que Tenerife es hoy una pieza fundamental para que el rugido del jaguar no se apague para siempre.






