Preside la capital tinerfeña desde lo alto y, por su extensa superficie, el Monte de Las Mesas, ubicado en Los Campitos, se ha convertido en un pulmón verde para la ciudad. Este enclave, de gran valor ambiental, estaba formado en sus orígenes por un gran bosque termófilo que fue totalmente deforestado en tiempos pasados, cuando la población acudía a buscar madera para cocinar. Motivo que llevó a crear una sinergia público-privada para poner marcha un ambicioso proyecto que, bajo el nombre Renatura Monte de Las Mesas, persigue recuperar la primitiva vegetación existente y devolver a este espacio natural periurbano su porte de antaño.
Hace dos años que esta iniciativa conjunta de reforestación, impulsada por la Fundación Moeve, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento capitalino, a través de la Fundación Santa Cruz Sostenible, junto al asesoramiento científico de la Universidad de La Laguna (ULL), comenzó a dar sus primeros pasos en torno a la renaturalización de este espacio, con la consiguiente contribución a la conservación de la biodiversidad.
La colaboración público-privada en el proyecto, impulsada desde Fundación Moeve, ha sido fundamental para hacer realidad una iniciativa medioambiental sin precedentes. En 2024 se realizaron diferentes estudios bioclimáticos, acompañados de una cartografía de la vegetación potencial del territorio, gracias a cuyos datos se determinó qué especies vegetales habían desaparecido en el paraje de Las Mesas, y que son las que centran ahora la futura repoblación del bosque termófilo en base a acebuches, en su gran mayoría, junto a matorral, sabinas, almácigos o dragos.
Las labores de rastreo botánico permitieron detectar acebuches muy antiguos en zonas inaccesibles, lo que ha dado la base de cuál era la especie más característica de este territorio. Tras identificar y seleccionar los ejemplares de las diversas especies a repoblar, la siguiente fase se centró en la recogida de semillas y propágulos para catalogar las especies diseminadas, lo que permitió realizar un inventariado para proceder con los trabajos de germinación y crecimiento, logrando disponer de 1.200 plantas que se encuentran en fase de aclimatación en el nuevo invernadero de la ULL, construido a tal efecto en el marco del proyecto, que contribuirán a regenerar el mayor paraje natural de Santa Cruz.
En base a este catálogo giró también la propuesta de plantación de las distintas unidades de la vegetación potencial del territorio para su restauración. Un proyecto cuyo objetivo está enmarcado en la nueva ley de Restauración de la Naturaleza de la Unión Europea para cumplir con los criterios de mitigación del cambio climático y conservación de la biodiversidad.
Aunque la primera fase de plantación en Las Mesas comenzó el pasado diciembre, las intensas lluvias acaecidas en estos meses han impedido continuarla al ritmo deseado. Por ello, la intención es fijarlas en primavera y otoño para ir nutriendo el terreno de pequeños ejemplares que ahora se cuidan con mimo, durante su aclimatación previa a la plantación, en el invernadero de la ULL.
Continuidad
Aunque no será hasta dentro de tres años cuando se empiece a ver el crecimiento de las nuevas especies vegetales en el terreno, el máximo esplendor del bosque termófilo será en una década. De ahí que la continuidad de esta iniciativa, a la que todas las partes se han comprometido a mantener, se erija como la principal base de su éxito.
Igualmente, para dar a conocer el valor social y medioambiental del proyecto, este proceso de renaturalización se acompañará de campañas de sensibilización ciudadana, acorde a la protección y cuidado de una zona rica en biodiversidad. Acciones que cuentan, además, con la implicación de diferentes entidades de voluntariado. como es el caso de la Federación Insular de Montañismo de Tenerife y Montañeros de Nivaria, que colaboran en las labores de plantación.
Un empuje que también va unido al impulso de rutas interpretativas con diversos colectivos ciudadanos, en los que se realizan plantaciones simbólicas, con el fin de dar a conocer la importancia de una iniciativa orientada a recuperar el primitivo bosque termófilo. Otra iniciativa también será poner en macha una página web, en la que se facilitará información sobre la importancia ambiental y patrimonial de Las Mesas.
Por otra parte, se han realizado otros estudios en la zona que han logrado clasificar unas once especies animales en este espacio, algunas en peligro de extinción como la chuchanga. Poblaciones en riesgo que verán favorecido su hábitat con nuevas plantaciones, al igual que las aves, que tendrán mayor masa forestal para anidar.
La conservación de la biodiversidad, junto a la importancia del valor ecológico que lleva implícito recuperar el originario bosque, sustenta el proyecto Renatura Monte de Las Mesas.





