Nueva Línea ha puesto la verbena canaria en el mapa internacional de la música más escuchada. Sus canciones se viralizan a un ritmo de vértigo por todo el mundo y telediarios, platós de televisión, programas radiofónicos, podcasts y periódicos nacionales se ocupan del fenómeno musical que asombra al mundo, rendido al grito de guerra del momento: “Yo quiero que me deeeees… un besito nada más”.
Son Maite Cabrera, Sofía Marrero, Alicia Padilla y Raquel González. Pero también Sergio y Luisa, en la percusión; Sara, en el piano; Juan Carlos, en el bajo, y José Marrero, saxofonista y director fundador de Nueva Línea, la persona que sembró la semilla de este grupo arafero en 2003 para participar en las verbenas de los pueblos canarios, que, después de ver pasar a diferentes músicos y cantantes, ha tocado la tecla de un éxito inimaginable. “El pepinazo lo han dado ellas”, subraya. Completan el equipo Loli, community manager -esposa del director- y Angelo, técnico de sonido.
Veintitrés años después de su fundación, Tik Tok e Instagram han catapultado a Nueva Línea a lo más alto y éxitos como ‘Un beso’, del grupo Manía, o ‘Una noche de copas’, de Juan Carlos Calderón, se cantan y bailan en fiestas, discotecas y centros escolares. “El secreto principal del éxito es ser nosotras mismas dentro y fuera del escenario, además del trabajo en equipo; somos una familia”, aseguran.
Nueva Línea, internacional
Acaban de firmar un contrato con Universal, una de las distribuidoras y sellos discográficos más potentes a escala internacional; artistas como Quevedo, Lola Índigo y Carlos Baute les piropean en sus redes sociales; tienen ofertas de Estocolmo, Nueva Jersey, Oxford, México y de toda España; sus vídeos suman decenas de millones de visualizaciones y recientemente han puesto patas arriba Las Ventas, en Madrid, su primera gran prueba de fuego en directo, donde miles de seguidores corearon sus estribillos y agotaron las baterías de sus teléfonos móviles grabando el fenómeno musical del momento.
Horas antes de la histórica actuación, pisaron su primer plató de televisión en Fiesta, programa de Telecinco, donde pusieron en pie al público del magacín. “Estamos súper orgullosas de llevar la verbena canaria por todo el mundo” fue la primera frase que pronunciaron en la entrevista con Emma García, a la que le confesaron que entre ellas mismas se peinan y maquillan antes de subir al escenario: “Hacemos lo que podemos”, bromearon. Sus padres les han dado el mejor consejo posible, como revelaron ante las cámaras: “Nos dicen que disfrutemos del momento, pero siempre con los pies en el suelo”.
La apuesta por cuatro solistas femeninas -un formato prácticamente inédito-, el carisma que desprenden sobre el escenario, unido a coreografías sencillas y una música muy pegadiza que invita a bailar desde los primeros compases, están detrás de este boom musical global que ha revolucionado las redes sociales, donde una legión de seguidores de todas las edades cantan, se mueven e imitan el buen rollo que transmiten las componentes de la orquesta más internacional de Arafo, un municipio de alrededor de 6.000 habitantes e histórica tierra de músicos.
Su alcalde, Juan Ramón Martín, celebra el fenómeno viral de Nueva Línea con una “gran satisfacción”, según declaró ayer a DIARIO DE AVISOS, “porque Nueva Línea recoge el fruto de la historia del municipio de Arafo con las orquestas, pero, además, porque son cuatro chicas las caras visibles de ese éxito en un ámbito mayoritariamente masculino”. También dedicó unas palabras al alma mater del grupo: “Me hace muy feliz que esté al frente de esta formación José Marrero, que ha vivido siempre de la música, incluso en épocas muy complicadas; esto es un reconocimiento a una trayectoria impecable y a una magnífica persona”.
Maite, Sofía, Alicia y Raquel han conquistado el corazón de los isleños con su música, pero también por su sencillez y su objetivo, que verbalizan en cada entrevista, de “llevar el nombre de Canarias a lo más alto”. Las embajadoras de las verbenas del Archipiélago por el mundo, que se confiesan admiradoras de Nathy Peluso, Olga Tañón, Aitana y Quevedo, admiten que su baile “no es muy elaborado, pero a la gente le parece gracioso vernos haciendo el saltito y el pasito”.
Su rutilante irrupción en el mercado musical global tendrá estos días reflejo en las calles del Carnaval chicharrero, donde abundarán los cuartetos con traje corto, suelto, de color azul o plateado y micrófono en mano cantando ‘Una noche de copas’ y pidiendo por las esquinas “un besito nada más”.







