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El Pevolca se reúne tras detectar en el Teide una señal sísmica inusual

El comité científico recalca que no hay indicios de erupción a corto o medio plazo, pero estudia "una señal de pulsos sísmicos más continua y distinta" que duró en torno a una hora y media
Una señal de pulsos sísmicos más continua y distinta. DA

El comité científico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca) se reunió en Tenerife tras detectarse una señal sísmica de baja intensidad en las estaciones cercanas a el Teide, pero no hay indicios de erupción ni a corto ni a medio plazo.

El director del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, Itahiza Domínguez, informó que una señal de “pulsos sísmicos más continua y distinta” que ha durado, en tramos, en torno a una hora y media, -comenzó hacia las 8.45 y terminó a las 10.15 horas aproximadamente-, se ha detectado en la zona oeste de las Cañadas del Teide, en un lugar difícil de precisar, a unos 12 kilómetros de profundidad, y no ha sido sentida por la población.

La señal no fue continua: empezó como un pequeño pulso, luego se detuvo, después se mantuvo durante 45 o 50 minutos seguidos, y finalmente tuvo otro pequeño pulso. La magnitud ha sido débil y se ha detectado en 10 o 15 estaciones.

Domínguez admitió que esta señal de baja magnitud “no se ha registrado en otras ocasiones”, es inédita desde que se tiene la instrumentación hace más de veinte años. Pero insistió en lanzar un “mensaje de tranquilidad” a la población sin que este episodio suponga novedades en cuanto a una eventual erupción, no hay visos de erupción “a corto ni a medio plazo”.

Estas señales son “difíciles de localizar” pero están en la misma zona donde los últimos tres días se han registrado 90 terremotos de baja intensidad. Se originan por movimientos de fluidos, algo que “encaja” con el hecho de que Tenerife es una isla volcánicamente activa, pero su periodo de recurrencia es muy bajo, de 100 a 200 años, lo que implica que estos territorios suelen tener magma acumulándose por debajo de la corteza a 10 o 12 kilómetros durante muchos años o durante décadas. Sin embargo, estas señales “no suelen ser tan habituales aquí”.

Insistió en que la situación volcánica de la isla permanece igual, con “una deformación sigue manteniéndose, pero no cambia nada en el estado de la actividad del sistema volcánico respecto al año pasado”, y comentó que estas series sísmicas no son sentidas por la población, si bien estimó en una proyección de energía que superaría la magnitud II de Richter.

En esa línea precisó que “no es una serie sísmica de terremotos” sino “una serie de pulsos de señales” que otras veces se han visto de forma individualizada o que “duraban unos pocos minutos y en esta ocasión ha durado casi una hora”, se solapan unos con otros imposibles de identificar individualmente y que todos sumados podrían tener una magnitud de algo más de 2.

Según Domínguez, “posiblemente es lo que estamos viendo, además está afectando al sistema hidrotermal, por eso vemos esas deformaciones y emisión de gases en el cráter que ha detectado Involcan en los últimos años. Parece que todo encaja”. Por último, dejó claro que este episodio “no tiene nada que ver” con lo que ocurrió en La Palma “la semana antes de la erupción”, pues no se trata ni de un “enjambre sísmico” previo a una erupción ni una intrusión magmática. “Nada de eso, me gusta repetirlo aunque es obvio, pero hay que tenerlo en cuenta”.

El director del IGN recordó que en enero de 2025 ya se convocó una reunión del Pevolca para discutir la situación que había en aquel momento debido a “las deformaciones y los gases” ante una “situación anómala” que se registra desde 2023.

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