conversaciones en los limoneros

Ricardo Fernández, economista: “El turismo nos aporta el 36% del PIB, el 40% del empleo y el 39% de los impuestos recaudados”

Presidente del Círculo de Empresarios de Turismo Sostenible de Canarias

Ricardo Fernández de la Puente Armas (Santa Cruz, 1970) es economista por la Universidad Complutense. Fue diputado autonómico en la X Legislatura y viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias. Ha sido presidente y consejero-delegado de Turismo de Canarias, Promotur; de Hoteles-Escuela de Canarias, Hecansa; y de las empresas de los palacios de congresos de Tenerife y Gran Canaria, entre otras responsabilidades públicas. Fue gerente de Ashotel, la patronal hotelera tinerfeña, durante diez años, y secretario general de los importadores y concesionarios de automóviles, Fredica. Ha sido miembro del Consejo Consultivo de Canarias y de la Comisión de Turismo nacional de la CEOE. Igualmente perteneció a la junta directiva de la CEOE Tenerife y a la de la Confederación Española de Hoteles, CEHAT. También fue miembro de la junta directiva del Metal de Tenerife, Femete. Además de otras ocupaciones, en la actualidad es presidente del Círculo de Empresarios de Turismo Sostenible de Canarias, Ceturs.

-¿Hemos llegado al techo en la recepción de visitantes en las islas, Ricardo?
“No necesariamente”.

-Pero hay un debate sobre esto.
“Este debate lo llevamos teniendo en Canarias desde la primera moratoria turística. Seguimos hablando de capacidad de carga, de saturación, de exceso de ocupación del territorio. Pero lo cierto es que el turismo ocupa una pequeña parte del territorio de las islas y, si bien la cifra de visitantes estará en cerca de 18 millones este año, y esto puede parecer una cantidad enorme, no es menos cierto que el turista ha cambiado de hábitos y las vacaciones se hacen ahora más cortas y más veces al año”.

-Pero crecemos y crecemos. ¿Es bueno?
“Llevamos creciendo ininterrumpidamente desde el post covid. La gente ha decidido disfrutar más de su tiempo libre y ahorrar menos. No nos olvidemos que las vacaciones constituyen un bien de consumo necesario, ya sea en escapadas esporádicas o en periodos de descanso más largos, dentro de un territorio o repartidos en varios destinos”.

-¿Tienes datos recientes?
“Este próximo verano tendremos una caída de aproximadamente el 2,6% de plazas de avión y eso supone unos 344.000 asientos, pero si comparamos ese dato con las plazas de avión regulares para este próximo verano con las de hace cuatro años, por ejemplo, resultan un millón de plazas de avión más. Por lo tanto, yo haría una lectura positiva de un dato aparentemente negativo”.

-¿Podremos crecer indefinidamente?
“No, no podemos. En algún momento deberemos soportar ligeras caídas, salvo que ocurra algún acontecimiento internacional impredecible y lo cambie todo. Yo creo que el sector, en general, puede estar muy satisfecho consolidando estas cifras actuales y previstas, con ligeros altibajos puntuales”.

-¿Ha mejorado la calidad del turismo?
“No me gusta hablar de calidad del turismo ni del turista”.

-¿Ah, no?
“No, yo siempre me refiero a la calidad/precio. Tenemos una oferta multi producto y, por tanto, para todos los bolsillos. Desde el que viene con su mochila a pasar unos días hasta el que llega en un avión privado. Bienvenidos sean todos los turistas. Lo importante es el gasto que dejan en nuestro destino y que ese gasto se reparta por todo el territorio. Tenemos una diversidad de ofertas, que generan puestos de trabajo y un sector que paga sus impuestos”.

-Bueno, es un planteamiento diferente.
“Reconozco que no parece demasiado correcto expresarlo así, pero no se trata de contar cabezas de ganado sino de contabilizar kilos de lana. No debemos seguir contando turistas sino estimar lo que esos turistas nos aportan. Y, hoy en día, las cifras son claras: el 36% por ciento del PIB, casi el 40% de todo el empleo de las islas y el 39% de los impuestos recaudados. Yo diría que no está nada mal”.

-Las islas se colapsan por el tráfico. La movilidad en las islas mayores es un desastre. ¿Lo achacamos al turismo?
“Los turistas, a las seis y media de la mañana, que es cuando comienzan esas colas enormes, no están en las carreteras. No, el turismo no es el culpable. Necesitamos un transporte público puntual y fiable, como ocurre en Centroeuropa, y entonces comenzaremos a cambiar de hábitos. También debemos ser conscientes de lo que ha crecido la población en los últimos veinte años. Tajantemente, el turismo no es el responsable”.

-¿Qué pasa con la vivienda vacacional, Ricardo?
“Hace diez años que surgió este fenómeno y la vivienda vacacional se ha incorporado a la oferta alojativa. Como en otros destinos, se trata de un producto que se demanda y precisamente por eso ha crecido. Ceturs realizó alegaciones al proyecto de ley que la regula, aportaciones constructivas que buscaban mejorar la norma.

¿Como por ejemplo?
“Pues eliminando del ámbito de la ley a las que tuvieran un determinado tamaño que no compiten por su precio con el problema habitacional o de vivienda que subyace en la norma. También, cambios para permitir la transmisión de las autorizaciones o dejando al acuerdo de los propietarios por unanimidad el permitir que un edificio pudiera dedicarse íntegramente al alojamiento vacacional y eliminando las molestias que pudieran causar. Después de muchas reuniones, ninguna de nuestras propuestas fue aceptada”.

¿Entonces la normativa no sirve, en tu opinión?
“Es compleja y de difícil cumplimiento, empezando por los ayuntamientos, que se quejan de falta de medios para hacerla cumplir. Esperemos a que transcurra un año para valorar su acierto o su fracaso”.

-¿Cuál es el futuro de la industria turística, tal y como anda el mundo?
“La industria del turismo es y tiene que ser sostenible, de rápida adaptación. Es preciso que esté atenta a los gustos de los clientes. Y que intente, como lo hace, adaptarse. En nuestro caso, no olvidemos nunca que el turista no tiene la obligación de venir a Canarias. Somos un destino de muchos repetidores, pero porque ofrecemos un magnífico producto y una excelente relación calidad/precio. El turista que llega no tiene la obligación de gastar su dinero si no somos capaces de ofrecerle productos atractivos, ya sean gastronómicos, de ocio, de compras o de cualquier otro tipo”.

-¿Responden las administraciones?
“Las administraciones tienen la obligación de escuchar a los profesionales para facilitar, desde el ámbito legislativo, su actividad, ayudándolos a ser más competitivos y simplificando la normativa”.

-Que es compleja. La terrible e innecesaria burocracia.
“Tenemos capas y capas de normas que provocan que algo que pensamos ejecutar, ya sea un hotel o un parque temático, o un complejo de apartamentos, tarde años y años. Luego viene la queja recurrente de que no sea crea empleo. Apuesto por una muy necesaria y rotunda simplificación normativa, a todos los niveles, garantizando la seguridad jurídica, por supuesto, pero que facilite la inversión privada y la creación de empleo y riqueza”.

-¿Han colonizado los fondos de inversión al empresariado canario?
“Puede parecer que sí. Leemos con cierta frecuencia la llegada de los fondos para comprar hoteles, pero muchos de estos fondos no son auténticos gestores y dejan la operativa en manos de otros, buscando la rentabilidad financiera de su inversión. Es algo que los bancos y otras grandes empresas de nuestro país vienen experimentando desde hace tiempo: vendo el inmueble y me quedo de alquiler. Pero sigo realizando la actividad en el mismo lugar”.

-¿Es tan preocupante la falta de personal especializado en el sector?
“Sí, es muy preocupante. Pero no sólo en el turismo, también en el sector de la construcción, en el del comercio, en la agricultura. Vemos las estadísticas oficiales y el paro baja”.

-¿Qué ocurre?
“Por un lado, tenemos una buena parte de la población subsidiada y sin motivación aparente para buscar afanosamente un puesto de trabajo. Aquí debemos distinguir entre las personas de difícil inserción en el mercado laboral, por distintos motivos, de aquellas otras que directamente no muestran interés en buscar un puesto de trabajo y de formarse para desempeñarlo”.
(Ricardo Fernández de la Puente ha desempeñado cometidos de alta responsabilidad en el sector, como se ve reflejado en su currículo, esbozado al principio de la conversación. Conoce perfectamente tanto el sector privado de las islas como el público).

-El empleo en el sector público sigue creciendo. ¿Tenemos un problema?
“Sí, es cierto. Se buscan una estabilidad y buenas condiciones laborales que el sector privado no puede ofrecer, ni de lejos. El sector público consume recursos, que salen de los impuestos que pagan los particulares y las empresas. Es necesario el sector público, pero con un gasto controlado. Hacer más con menos”.

¿Echamos la culpa del tráfico a los coches de alquiler?
“No deberíamos. El vehículo de alquiler no influye en los embotellamientos, por su horario de uso. Y, gracias a él, los turistas se mueven por las islas, disfrutan del destino y reparten el gasto”.

-¿Cuál es el estado de la planta hotelera más antigua?
“Debemos estar orgullosos de nuestra planta alojativa. Se han renovado los primeros establecimientos, adaptándolos a gustos y tendencias de los clientes y a las normativas. Y si no se nota más es porque esa normativa no permite demoler y volver a construir en las mismas condiciones, sino reduciendo volúmenes. También deben las administraciones invertir en espacios turísticos públicos”.

¿Y en cuanto a la restauración? Parece que mejoramos.
“Se ha avanzado mucho, en todos los sentidos, y aquí hay que poner énfasis en la formación de su personal, tanto en el que está cara al público como tras las paredes de las cocinas”.

-¿Sólo hoteles de cinco estrellas?
“No somos un destino de cinco estrellas, aunque tengamos en Canarias algunos de los más premiados hoteles del mundo. No todos los turistas pueden pagar un cinco estrellas. Disponemos de un alojamiento diversificado para todo tipo de turistas, acorde con sus posibilidades, pero con el añadido de un clima único en el mundo y un grado de repetición que no tienen otros destinos”.

-Un destino que hay que cuidar.
“Sí, y fijarnos en detalles que marcan la diferencia: carreteras, por ejemplo. Y que no se repita el desastroso espectáculo de las colas de las llegadas al Reina Sofía. Los aeropuertos son la primera imagen del turista en destino. Una hora en la cola de pasaportes marca su opinión para siempre. La competencia es dura y somos el enemigo a batir. Debemos convencer a los clientes de que Canarias es el más completo de los destinos europeos. Pero con hechos”.

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