La actividad del subsuelo en Canarias vuelve a captar la atención de los científicos. El último informe semanal Guayota, emitido por el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan), revela que se han registrado más de 500 pequeños terremotos en Tenerife durante los últimos siete días.
A pesar de lo llamativo de la cifra, los expertos lanzan un mensaje de tranquilidad: el semáforo volcánico permanece en verde y la población puede desarrollar su actividad con total normalidad.
La mayor parte de esta actividad se ha localizado en el suroeste de Las Cañadas, a una profundidad media de unos 10 kilómetros.
Según detallan los analistas de la Red Sísmica Canaria, aunque el número de eventos es elevado, la energía liberada ha sido muy baja. La mayoría de estos temblores presentan una magnitud ínfima, cercana al 1 Ml, lo que los hace imperceptibles para la población.
Fluidos hidrotermales, no magma
Una de las claves del informe es la naturaleza de estos movimientos. Involcan aclara que esta sismicidad, que incluye señales de baja frecuencia y eventos híbridos, está relacionada con el movimiento de fluidos hidrotermales en profundidad. Los datos científicos permiten descartar, a corto y medio plazo, una intrusión magmática, por lo que la probabilidad de una erupción volcánica en Tenerife continúa siendo muy baja.
Este proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal se viene monitorizando de forma constante desde el pasado 2016. Los investigadores subrayan que este comportamiento es normal en sistemas volcánicos activos y forma parte de los ciclos habituales de desgasificación y reajuste del terreno.
Actividad en el resto del Archipiélago
El balance semanal no solo se centra en Tenerife. En el conjunto de Canarias, la Red Sísmica ha contabilizado un total de 510 terremotos. El evento de mayor magnitud, de 3,2 grados, se localizó el pasado jueves a unos 80 kilómetros al noroeste de la isla de Fuerteventura, vinculado a la actividad tectónica de las fallas submarinas que atraviesan las islas.
En cuanto a las otras islas:
- La Palma: Mantiene el semáforo volcánico en amarillo. Aunque la sismicidad es de baja magnitud y muy inferior a la registrada durante la erupción de 2021, los parámetros geofísicos aún no han regresado a la normalidad total. Especial atención reciben las zonas de La Bombilla y Puerto Naos por las emisiones de CO2.
- Gran Canaria, El Hierro y Lanzarote: Mantienen el nivel de alerta en verde, con una estabilidad absoluta en la deformación del terreno.
Vigilancia continua
La emisión de gases, un factor determinante en la vigilancia volcánica, refleja valores relativamente más altos en Tenerife, lo que confirma la citada presurización del sistema. Sin embargo, la Red Geoquímica Canaria confirma que no hay variaciones relevantes que supongan un cambio en el nivel de riesgo para los residentes o visitantes.







