Una victoria para acariciar el ascenso. Tras el tropiezo, en forma de empate, del Celta Fortuna, el CD Tenerife podría dar hoy, si es capaz de derrotar al Osasuna Promesas, un paso de gigante hacia la Segunda División. Los blanquiazules se miden en el Heliodoro Rodríguez López, a partir de las 15:00 horas, al colista de la categoría con ánimo de revancha, tras sumar tres empates consecutivos, y con la intención de acercar la fecha del regreso al fútbol profesional.
Un triunfo de los de Álvaro Cervera, que no gana en casa desde el pasado 31 de enero, se traduciría en 12 puntos de ventaja con respecto al filial del Celta de Vigo, al que además le tiene ganado el ‘gol-average’ particular, a falta de nueve encuentros para el final del curso. El ascenso matemático sería cuestión de poco tiempo.
Para la cita no estarán ni Aitor Sanz, ni Nacho Gil. El primero sigue recuperándose de la lesión que le ha impedido jugar en las últimas fechas. Por su parte el atacante valenciano recayó en el estadio de Balaídos y podría quedarse fuera de juego hasta el mes de mayo. Javi Pérez y Marc Mateu son también ausencias confirmadas.
La baja de Gil elimina las dudas del entrenador sobre el planteamiento, que, salvo imprevistos, volverá a ser un 4-4-2. De Miguel se perfila como titular junto al indiscutible Gallego, mientras que Noel y Alassan parten con ventaja en las bandas. Aun así, no se descarta la opción de Balde o Dani Fernández por los costados, ni la presencia de Gastón en la punta del ataque.
El colista del grupo
El Osasuna Promesas es el último clasificado del Grupo 1 con apenas 24 puntos (cinco victorias, nueve empates y 14 derrotas). El filial navarro solo ha sido capaz de ganar uno de sus últimos 15 partidos, por lo que evitar el descenso a Segunda RFEF parece una quimera.
Por si fuera poco, se presentan en el partido con las bajas de los sancionados Roberto Arroyo y el tinerfeño Diego Espejo, así como de Rufino Lucero, que vio la roja directa una vez concluido el duelo de la pasada semana ante el Bilbao Athletic que concluyó en triunfo por 0-1 para los bilbaínos.
El árbitro del encuentro, con el que nunca antes ha coincidido el conjunto blanquiazul, es David Cambronero, del Comité de Castilla-La Mancha, quien cuenta con nueve años de experiencia en la tercera categoría nacional.






