La Guardia Civil de Agüimes, en Gran Canaria, ha procedido a la detención de un varón como presunto autor de un delito de robo con fuerza. El individuo fue sorprendido tras sustraer la batería de un vehículo que se encontraba estacionado en la Calle Trinca, dentro del concurrido Polígono Industrial de Arinaga.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada, momento en el que el sospechoso decidió actuar sobre un turismo estacionado. Según el informe de la Benemérita, el investigado fracturó el cristal de la puerta izquierda del coche para poder acceder al habitáculo y accionar el mecanismo de apertura del capó. Una vez abierto el compartimento del motor, procedió a extraer la batería de forma ilícita.
La colaboración ciudadana: pieza fundamental
La rapidez en la identificación y posterior detención no fue casual. El éxito de la operación se debió en gran medida a la colaboración de los vigilantes de seguridad que operan en el polígono industrial. Los profesionales detectaron una actividad sospechosa fuera de lo común en la zona y, con determinación, lograron retener al individuo hasta que la patrulla de la Guardia Civil se personó en el lugar de los hechos.
Al llegar, los agentes realizaron una inspección técnico-ocular exhaustiva. Durante el registro, confirmaron los daños por fuerza en el turismo afectado y procedieron a inspeccionar el vehículo del sospechoso.
Un escondite poco eficaz
La sorpresa de los agentes llegó al localizar el objeto del robo: la batería sustraída se encontraba oculta bajo el asiento del propio vehículo del detenido. Ante la evidencia de los hechos y los signos claros de manipulación en el motor del coche dañado, la Guardia Civil procedió a su detención inmediata.
Tras la instrucción de las correspondientes diligencias policiales, el detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Telde. Este suceso pone de manifiesto la importancia de la seguridad privada en los núcleos industriales de las islas para prevenir delitos contra el patrimonio.







