La forma de conducir influye directamente en el bolsillo. La Dirección General de Tráfico (DGT) advierte de que hasta el 50% del consumo de un vehículo depende de los hábitos al volante. Por eso, corregir ciertos errores comunes puede marcar la diferencia en cada repostaje.
Con los precios del combustible elevados, evitar malas prácticas al conducir se convierte en una medida clave para reducir el gasto. La DGT insiste en que una conducción eficiente no solo permite ahorrar dinero, sino también disminuir emisiones y alargar la vida útil del vehículo.
Los errores al volante que disparan el consumo
Uno de los fallos más habituales es abusar de las marchas cortas. Circular con revoluciones altas incrementa el gasto de combustible. La recomendación es clara: utilizar marchas largas siempre que sea posible y haber engranado la cuarta o quinta velocidad antes de alcanzar los 50 km/h.
Otro error frecuente es conducir con cambios bruscos de velocidad. Acelerones y frenazos constantes elevan el consumo de forma notable. Mantener una velocidad estable y anticiparse al tráfico permite aprovechar la inercia del vehículo y reducir el gasto.
También influye no respetar la distancia de seguridad. Conducir demasiado cerca obliga a frenar y acelerar continuamente. Este comportamiento, además de aumentar el riesgo, repercute directamente en el consumo.
Anticipación: la clave para ahorrar combustible
La conducción eficiente se basa en prever lo que ocurre en la carretera. Levantar el pie del acelerador cuando se detecta tráfico lento evita frenadas innecesarias. Esta práctica reduce el uso de frenos y limita el gasto de carburante.
Desde la DGT destacan que una conducción suave y anticipativa mejora tanto la seguridad vial como la eficiencia energética del vehículo.
El uso del aire acondicionado y la carga del coche
El sistema de climatización también tiene impacto en el consumo. El uso del aire acondicionado puede aumentar el gasto entre un 10% y un 20%, especialmente en trayectos urbanos o a baja velocidad.
Además, circular con las ventanillas bajadas o transportar equipaje mal colocado empeora la aerodinámica del vehículo. Esto obliga al motor a realizar un mayor esfuerzo y eleva el consumo.
En caso de necesitar espacio extra, se recomienda utilizar sistemas cerrados y aerodinámicos, como cofres de techo, en lugar de llevar objetos sueltos.
Pequeños cambios, gran ahorro
Aplicar estas recomendaciones puede suponer un ahorro significativo a lo largo del año. La DGT estima que una conducción eficiente permite reducir el gasto en combustible de forma notable en los desplazamientos habituales.
Evitar estos errores no solo beneficia al bolsillo. También contribuye a una conducción más segura y sostenible en las carreteras.







