La seguridad en las carreteras del Archipiélago da un paso adelante, pero también las exigencias para los conductores. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en marcha una nueva fase de su plan nacional de seguridad vial, que incluye la instalación de 33 nuevos radares en toda España. En el caso de Canarias, la vigilancia se intensifica con tres nuevos dispositivos estratégicos situados en las islas capitalinas.
El objetivo de esta medida es claro: frenar la siniestralidad vial y reducir el número de accidentes vinculados al exceso de velocidad, que sigue siendo la infracción más cometida por los conductores canarios. Según los registros oficiales de Tráfico, en el último periodo se tramitaron más de 118.000 denuncias en las Islas por este motivo, una cifra que preocupa a las autoridades.
Ubicación exacta de los nuevos radares
La distribución de estos nuevos “ojos” de la DGT se ha realizado atendiendo a los puntos de mayor densidad de tráfico y riesgo de accidentes.
- En Tenerife: Se ha instalado un nuevo radar fijo en la autopista del sur, concretamente en la TF-1, en el punto kilométrico 76+940 D.
- En Gran Canaria: La vigilancia se duplica con dos dispositivos. El primero es un radar fijo en la GC-20 (punto kilométrico 2+700 D). El segundo es un radar de tramo en la GC-23, que controlará la velocidad media entre los puntos 1+480 C y 4+030 C.
A diferencia de los radares fijos, el radar de tramo es especialmente efectivo para evitar el frenazo brusco justo antes de la cámara, ya que obliga al conductor a mantener una velocidad constante y legal durante varios kilómetros.
Un mes de “tregua” antes de las sanciones
Una de las novedades de este despliegue es el periodo de adaptación. La DGT ha confirmado que, durante el primer mes de funcionamiento, los dispositivos no emitirán sanciones económicas. Aquellos conductores que superen los límites permitidos recibirán en su domicilio una carta informativa.
Este aviso tiene como fin que el usuario se familiarice con la presencia del nuevo radar. Sin embargo, una vez concluido este plazo de cortesía, las multas comenzarán a tramitarse de forma ordinaria. Cabe recordar que las sanciones por exceso de velocidad oscilan entre los 100 y los 600 euros, con la posibilidad de perder entre 2 y 6 puntos del carné de conducir, dependiendo de la gravedad de la infracción.
Prevención frente a la velocidad
Desde Tráfico insisten en que la instalación de estos cinemómetros no tiene un fin recaudatorio, sino preventivo. “A mayor velocidad, más difícil es reaccionar a tiempo y más graves son las consecuencias de un impacto”, recuerdan desde el organismo. Con esta nueva dotación, Canarias se suma a comunidades como Andalucía, Madrid o Valencia en el esfuerzo por blindar la seguridad en sus vías principales.






