La Guardia Civil, en el marco de la operación “Drago”, ha logrado desarticular un complejo entramado criminal especializado en la delincuencia informática y el blanqueo de capitales.
La intervención se ha saldado con 13 personas detenidas e investigadas de diversas nacionalidades, todas afincadas en territorio nacional, acusadas de pertenencia a grupo criminal, estafa bancaria y blanqueo de capitales.
Lo que comenzó como una investigación local, tras la denuncia de una víctima residente en el municipio de Gáldar, ha terminado destapando una red con ramificaciones internacionales.
El máximo responsable del grupo, afincado en Barcelona, cooperaba activamente con una organización de ciberdelincuencia que operaba en varios países europeos.
El engaño del “hijo en apuros” y el “smishing”
La organización utilizaba dos métodos principales para captar fondos de manera ilícita. El primero, conocido como “hijo en apuros”, consistía en contactar con padres y madres a través de mensajería instantánea haciéndose pasar por sus hijos. Bajo el pretexto de una urgencia o percance, solicitaban dinero de forma inmediata.
El segundo método era el “smishing”, donde enviaban mensajes de texto suplantando a entidades bancarias legítimas. Mediante enlaces a webs falsas, lograban robar información personal, contraseñas y datos bancarios de las víctimas. Solo al cabecilla de la red se le atribuye la participación directa en 12 estafas, cuyo importe total asciende a 66.000 euros.
Criptomonedas y “mulas económicas” para el blanqueo
La red contaba con una alta especialización técnica. Utilizaban cuentas bancarias y plataformas de criptomonedas a nombre de las llamadas “mulas económicas”. Estas personas cedían sus cuentas para recibir el dinero ilícito y transferirlo rápidamente, dificultando el rastreo policial.
Posteriormente, utilizaban exchanges de criptoactivos para convertir el dinero fiat en criptomonedas, integrando los fondos en operaciones de blanqueo a nivel internacional. En el desarrollo de la operación, liderada por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Santa María de Guía, se analizaron:
- 7 dispositivos móviles y más de 90 tarjetas de telefonía (la mayoría con identidades falsas).
- 17 cuentas bancarias.
- 3 plataformas de criptomonedas con sede en Lituania.
Cooperación internacional con Europol
La magnitud del entramado obligó a la Guardia Civil a colaborar con la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación Policial (Europol). Gracias al análisis de las IPs de conexión y correos electrónicos, se pudo ayudar en investigaciones de estafas similares en Alemania, Lituania, Bélgica y Portugal.
La Benemérita ha aprovechado este golpe policial para intensificar las advertencias sobre el papel de las mulas bancarias. Advierten que ceder una cuenta para transferir fondos de origen desconocido conlleva graves riesgos legales en España, incluso si la persona desconoce que el dinero proviene de un delito.







