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Gallos sueltos en Tacoronte dividen a los vecinos entre las quejas por ruido y las denuncias por maltrato

La situación divide a los vecinos, que por un lado se quejan de los ruidos que producen estos animales, y por otro, del maltrato que sufren por personas que quieren eliminarlos

La situación generada por los gallos y gallinas sueltas que hay en Tacoronte divide a los vecinos. Por un lado hay personas que se quejan de los ruidos que producen estos animales y que afectan a su vida diaria, y por otro, del maltrato que sufren por las personas que quieren eliminarlos porque “les molestan”.

Los gallos se encuentran en diferentes puntos, incluso próximos la plaza del Cristo, donde días atrás, se denunció ante la Policía Local que un hombre estaría, presuntamente, disparándoles con un arma de pesca submarina por la molestia que le causaba su sola presencia.

Un hecho que puede ser constitutivo de infracción penal conforme al artículo 340 bis del Código Penal, ya que no solo implica un posible delito de maltrato animal, sino que genera un riesgo evidente para la seguridad pública, dada la proximidad de una colonia felina y el tránsito habitual de personas en la zona.

Esta situación fue expuesta ante la Policía Local y denunciada a través de las redes sociales, donde además, se añade que la misma persona estaría utilizando veneno, “expresamente prohibido por la normativa de protección de la fauna, al tratarse de un método no selectivo que pone en peligro a otras especies, incluidos animales domésticos, y además, puede afectar a la salud de las personas”.

Por todo ello, piden a los responsables municipales que tomen cartas en el asunto y busquen una solución para garantizar la protección de los animales y la seguridad de la ciudad. Por su parte, el Gobierno municipal certifica que el hecho en concreto está siendo investigado y por lo tanto, no realizará declaraciones al respecto.

Más allá de los ruidos que estas aves provocan, hay vecinos que recuerdan que también producen insalubridad porque defecan en cualquier lugar, sobre todo, si son alimentadas por particulares a cada momento y sin ningún tipo de control.

De hecho, la Unión Europea publicó recientemente una nueva normativa de obligado complimiento sobre las medidas de emergencia en relación con los brotes de gripe aviar debido al notable aumento de casos de esta enfermedad en aves silvestres.

“Los gallos están donde les da la gana, en el barranco, en la puerta del supermercado, en la acera, cruzan la calle, vuelven…”, ironiza una vecina de la calle Sebastián Machado. Aclara que no está a favor del maltrato animal “pero los gallos tienen que estar donde tienen que estar y los alrededores del Ayuntamiento no están catalogados como zona rural sino urbana. Por lo tanto, añade, “maltrato es que el Gobierno no asuma sus funciones, no los capture y los deje en un sitio seguro para evitar que los atropellen y los envenenen”.

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