sucesos

Confirmado por la Guardia Civil: la dueña de los presa canarios ocultó a los perros en una ruina tras el ataque

El Seprona localiza a los canes tras dos meses de búsqueda en Arrecife; la propietaria es investigada por imprudencia grave y maltrato animal
Confirmado por la Guardia Civil: la dueña de los presa canarios ocultó a los perros en una ruina tras el ataque
Los perros se encontraban entre escombros

La Guardia Civil, a través del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Lanzarote, ha confirmado la resolución de una investigación que ha mantenido en vilo al barrio de Argana Alta, en Arrecife.

Una mujer ha sido investigada como presunta autora de un delito de lesiones por imprudencia grave y otro de maltrato animal después de que sus dos perros, de raza presa canario, atacaran violentamente a una vecina y mataran a su mascota.

El incidente, marcado por la brutalidad, se produjo cuando la víctima paseaba a su perro de raza pequeña. Los dos presa canarios deambulaban sueltos y sin bozal, lanzándose de forma súbita contra ellos.

El perro pequeño falleció en el acto, mientras que su dueña sufrió múltiples mordeduras en manos y piernas al intentar protegerlo.

Un plan de huida y ocultación

Según el informe de la Guardia Civil, la propietaria de los canes, lejos de prestar auxilio, huyó del lugar apresuradamente con los animales antes de que llegara la Policía Local.

En un intento deliberado por eludir a la justicia, la mujer limpió a fondo la azotea de su vivienda para eliminar cualquier rastro biológico de los perros y negó ante los agentes ser la propietaria.

Sin embargo, tras dos meses de “exhaustivas pesquisas”, el Seprona logró descubrir el paradero clandestino de los animales. La dueña los había trasladado de forma oculta a una finca familiar en Arrecife, donde permanecían encerrados en una edificación de bloques en avanzado estado de ruina.

Perros sin microchip y en condiciones insalubres

Al localizar el escondite, la Guardia Civil pudo comprobar que los animales vivían entre escombros y en condiciones de extrema insalubridad. Además, se confirmó que ambos perros carecían del microchip obligatorio, lo que dificultó inicialmente su identificación.

El atestado policial se apoya en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, calificando la falta de medidas de seguridad (correa y bozal) como una imprudencia grave.

Las diligencias han sido remitidas al juzgado de instrucción de Arrecife, mientras que el Ayuntamiento ya ha sido instado a proceder a la incautación urgente de los canes ante el riesgo evidente para la seguridad ciudadana.

TE PUEDE INTERESAR