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Un hospital de Tenerife aplica ya una tecnología para operaciones de espalda que parece de ciencia ficción

La neurocirugía moderna alcanza una precisión milimétrica gracias este 'GPS quirúrgico'. Operaciones más seguras, menos invasivas y con una recuperación más rápida
El dr. Luis Pérez Orribo en neuronavegación
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La neurocirugía moderna ha dado un salto cualitativo gracias a la neuronavegación, una de las herramientas más avanzadas de la cirugía cerebral actual. Este sistema tecnológico permite al neurocirujano orientarse dentro del cerebro o la columna vertebral. Durante la intervención, funciona como un GPS quirúrgico que guía cada movimiento en tiempo real.

Tal como explica Luis Pérez Orribo, jefe de servicio de Neurocirugía de los Hospitales Quirónsalud Tenerife y Quirónsalud Costa Adeje, gracias a esta tecnología, es posible planificar mejor las operaciones, aumentar la precisión milimétrica y reducir los riesgos de procedimientos difíciles.

¿Qué es la neuronavegación y cómo funciona?

La neuronavegación es un sistema de guiado quirúrgico que utiliza pruebas de imagen, como la resonancia magnética o el TAC, creando así un mapa tridimensional del cerebro o de la columna vertebral del paciente. Estas imágenes se cargan en el sistema o, en el caso de la cirugía espinal, pueden obtenerse durante la propia intervención mediante TAC intraoperatorio en 3D.

Durante la operación, los sensores detectan la posición exacta de los instrumentos quirúrgicos y el sistema proyecta esa información en una pantalla. “De esta forma, el especialista conoce en todo momento dónde se encuentra y qué estructuras anatómicas tiene alrededor, permitiendo así una intervención de máxima precisión”, explica el doctor.

Evolución de la neuronavegación en la neurocirugía moderna

La neuronavegación comenzó a utilizarse en la década de los noventa, aunque sus primeras versiones ofrecían menos imágenes y precisión. En los últimos años, esta tecnología ha dado pasos agigantados gracias a la incorporación de imágenes en tres dimensiones, resonancia funcional y tractografía, que permiten visualizar con mayor detalle las áreas funcionales del cerebro.

Más recientemente, los sistemas han dado un avanzado más al permitir adquirir imágenes durante la propia cirugía. “Esto mejora la fiabilidad de la intervención, ya que el cirujano trabaja con datos actualizados en tiempo real”, agrega Pérez Orribo.

Diferencias frente a una cirugía cerebral convencional

La principal diferencia entre una cirugía convencional y una intervención con neuronavegación es la precisión y la planificación personalizada. Este sistema permite realizar abordajes más dirigidos, incisiones más pequeñas y minimizar la manipulación del tejido sano.

Como consecuencia, aumenta la seguridad del paciente durante la intervención y disminuye de forma significativa el riesgo quirúrgico, así como la probabilidad de necesitar nuevas intervenciones en el futuro. Los sistemas actuales de neuronavegación alcanzan una precisión aproximada de entre uno y dos milímetros, algo fundamental tanto en cirugía cerebral como en la cirugía espinal.

Integración con resonancia y TAC intraoperatorio

La neuronavegación se integra de forma directa con pruebas de imagen avanzadas. En las cirugías craneales, las imágenes se cargan previamente y se sincronizan con los puntos anatómicos reales del paciente mediante un proceso de registro. En la cirugía de columna, el TAC intraoperatorio permite obtener imágenes en el quirófano con el paciente en la posición exacta en la que se va a intervenir.

Cada movimiento del instrumental se refleja en tiempo real sobre la pantalla, ofreciendo una visión precisa y actualizada del campo quirúrgico. De esta forma podemos colocar las distintas instrumentaciones de columna con una gran precisión y garantizando la colocación de forma exacta y segura.

Planificación quirúrgica antes de entrar en quirófano

Una de las grandes ventajas de la neuronavegación es que permite planificar la cirugía cerebral antes de comenzar la intervención. El especialista puede analizar la lesión en tres dimensiones, estudiar su relación con estructuras cercanas y diseñar la vía de abordaje más segura. Esto mejora la toma de decisiones y reduce la improvisación, traduciéndose en procedimientos más seguros y eficaces.

Reducción de riesgos y complicaciones

Gracias a la visualización precisa de las estructuras anatómicas, la neuronavegación permite preservar mejor el tejido sano y evitar estructuras neurológicas esenciales. Esto, explica el neurocirujano, “reduce el riesgo de déficits postoperatorios y mejora la seguridad global de la intervención”.

Asimismo, añade, facilita el abordaje de lesiones profundas, minimizando el recorrido a través de tejido sano.

Cirugías menos invasivas y recuperación más rápida

Al ofrecer un guiado exacto, la neuronavegación facilita abordajes más pequeños y directos, reduciendo la agresión quirúrgica y el daño colateral. Esto permite procedimientos más personalizados y, en muchos casos, una recuperación más ágil para los pacientes.

El servicio de neurocirugía de los hospitales Quirónsalud Tenerife y Costa Adeje aplica esta tecnología de última generación en intervenciones craneales y espinales, combinando precisión milimétrica, planificación preoperatoria y seguridad para el paciente.

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