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La Plaza: un gastrobar con el alma de Güímar

El hostelero Álex Rodríguez abrió hace un año este espacio en el que combina platos tradicionales canarios con el lujo ‘low cost’ y un exquisito gusto por los detalles
La Plaza: un gastrobar con el alma de Güímar
Disfrutar de la mejor gastronomía en plena plaza de San Pedro. Sergio Méndez

La emblemática Plaza de San Pedro de Güímar acoge desde hace un año un espacio que ha cambiado la forma de entender la restauración en el municipio: Gastrobar La Plaza, un proyecto que demuestra que la gastronomía de calidad también puede florecer en el corazón de un pueblo, respetando sus tradiciones, aprovechando su proveedores cercanos y dirigiéndose a las personas que habitan a su alrededor.

Detrás de esta iniciativa está Alex Rodríguez, un profesional con más de catorce años de experiencia en la hostelería de lujo que decidió apostar por un sueño: transformar una tasca tradicional en un gastrobar contemporáneo sin perder la esencia de lo local. El resultado no tardó en hacerse notar. Tras una reforma integral ejecutada en apenas veinte días y una reapertura en enero de 2025, el establecimiento cerró su primer año con una facturación un 35 % superior a la del negocio anterior, incluso habiendo permanecido cerrado varias semanas por obras.

UNA CASA CANARIA

El local tiene encanto donde lo mires, respetando los cimientos y las costuras de la histórica casa canaria que ocupa y que en su día albergó el primer banco hispanoamericano del municipio. Hoy, sus paredes vistas, vigas de madera originales y techos altos conviven con una decoración al estilo Japandi. El resultado es un espacio acogedor que invita a disfrutar de una experiencia gastronómica relajada. La transformación no fue solo estética. Alex decidió cambiar por completo el concepto del negocio, alejándolo del ambiente de copas nocturnas para apostar por una propuesta centrada en la cocina, el buen gusto y un público que busca disfrutar con calma del producto de kilómetro cero cocinado con mimo y calidad. Parejas, familias y amantes de la buena mesa encuentran aquí un lugar distinto.

SERVIR CON MIMO

Uno de los pilares del éxito es el equipo. Con 18 profesionales trabajando entre sala y cocina, el restaurante mantiene un ritmo constante desde primera hora de la mañana hasta la noche. La apuesta es clara: tratar bien al personal, que disfruten de días libres consecutivos, con salarios por encima de convenio; para que cuando se incorporen a su horario laboral lo hagan dando a las personas que se acercan lo mejor de sí.

¿Y EL MENÚ?

Al frente de la cocina está Juan, chef del establecimiento, a quien Alex dio libertad total para desarrollar su propuesta culinaria. Y entonces, su creatividad explotó para ofrecer una carta escueta, pero espectacular: desde una cocina sorprendentemente pequeña salen platos que han conquistado a la clientela local. Desde su cachopo (viral ya en redes sociales) hasta la carne de cabra con un ligero toque picante, el solomillo escondido con queso de cabra, puré de papas, cebolla caramelizada y compota de manzana y pera; hasta platos más tradicionales como garbanzas, ropa vieja, calamares, atún al salmorejo, revueltos de aguacate y queso, morcilla o langostino y verdura… ¿todavía no se te ha hecho la boca agua?

Por si fuera poco, el Gastrobar contribuye a mover la economía del pueblo de Güímar, con un 80% de los proveedores de la zona. Así, pequeñas empresas y producto artesanal se fusionan en un espacio al que este güimarero de corazón que veraneaba en el Puertito le ha puesto su máximo cariño a los detalles.

La experiencia se completa con una cuidada selección de vinos que combina referencias canarias —como las de Bodegas Tempus— con denominaciones tan reconocidas como Ribera del Duero o Rioja. Incluso el café tiene un papel protagonista, con una mezcla exclusiva de la marca Montecelio que solo se sirve en este establecimiento de la zona. ¿Y de postre? Una exclusiva, ya que es la propia tía de Álex, Ana, quien los elabora a mano para los más dulceros.

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