La lucha feminista realizó un llamamiento a “dar pasos adelante” para proteger los derechos del colectivo y detener todas las formas de violencia. En Santa Cruz de Tenerife, las manifestantes mostraban mensajes como Somos muchas, la unión hace la fuerza; No queremos ser valientes, queremos ser libres; El Poder de las mujeres, es un poder que construye; Somos muchas, la unión hace la fuerza; en un 8M que No es un día de fiesta, es de lucha y protesta; de STOP al Patriarcado; y donde al colectivo Nos quitaron tanto que terminaron quitándonos el miedo a defender los derechos adquiridos ante las presiones del patriarcado.
Nuevamente las brechas de género en los salarios y las pensiones, así como en el reparto de tareas, estuvieron presentes con lemas como Ni techo de cristal ni brecha salarial, ¡Unidad!, ni un paso atrás: Derecho a elegir cuidar y a ser cuidadas con dignidad; Servicios públicos de cuidados; Cuidados compartidos, la revolución empieza en casa; Tu privilegio es mi opresión; Invertir en igualdad, avanzar como sociedad, o contra las violencias de género. Soy abolicionista, porque soy feminista; Vivas, libres y sin miedo; La vergüenza tiene que cambiar de bando; Ni una menos; o Nos siguen acosando, matando y violando.
En la plaza de La Candelaria, representantes de la Plataforma Feminista 8M Tenerife leyeron el manifiesto en el que denunciaron el auge de la ultraderecha, instaron a la movilización para derrotar al fascismo y al capitalismo patriarcal y exigieron la protección de los derechos conquistados por las mujeres, el colectivo LGTBIQA+. Reclamaron el derribo de las fronteras, el libre tránsito y un acogimiento digno para las personas migrantes, además de la derogación de leyes y políticas racistas.
Además, mostraron su rechazo a las guerras y los genocidios, solidarizándose con las luchas de los pueblos palestino y saharaui. Demandaron la erradicación de la violencia machista, institucional, vicaria y sexual, así como desmantelar las redes de explotación sexual.
Denunciaron un sistema de capitalismo patriarcal violento y exigieron transformaciones profundas en el mercado de trabajo. Rechazaron la continuidad de la precariedad laboral que afecta especialmente a las mujeres, pidió el cierre de las brechas de género en los salarios y en las pensiones, así como la eliminación de la discriminación y la explotación laboral, con énfasis en los sectores más feminizados.
El manifiesto puso el foco en la necesidad de un cambio social hacia la corresponsabilidad en los cuidados. Planteó continuar la lucha por garantizar el derecho al aborto libre, seguro y gratuito dentro de la Sanidad pública, el cumplimiento de los derechos sexuales y reproductivos de todas las personas, y una educación afectivo-sexual integral. Ambos “son pilares fundamentales para construir una sociedad libre de opresión”.
El documento abogó por unas islas en las que “se pueda vivir dignamente”. Criticó que nuestro territorio limitado “se asfixia” ante la excesiva presión de la demanda turística, la sobreexplotación de los espacios, y la precariedad laboral, sobre todo de las mujeres.
Continuando en La Palma, Los Llanos de Aridane acogió la jornada reivindicativa organizada por Jacaranda Palmera, donde las asistentes han exigido Responsabilidad pública y social para afrontar la tarea familiar.
Recordaron que las mujeres todavía “tienen muchos derechos pendientes” y abogó por “seguir luchando por la igualdad y la justicia social”. Exigió que “los cuidados dejen de recaer en las mujeres y haya una corresponsabilidad familiar, como sociedad y de las instituciones”.
También se dieron voz a las mujeres rurales, con discapacidad, mujeres inmigrantes y hombres por la igualdad.
En La Gomera, la Asociación de Mujeres Gara inauguró ayer en la Casa Bencomo la exposición Barrancos de Mujer y Memoria, en homenaje a las mujeres de la Isla a través de fotografías antiguas. También se leyó un manifiesto en el que se ensalzó la fuerza de las gomeras.
Mientras que en El Hierro, el Cabildo insular homenajeó a la tejedora Mercedes Casañas Hernández por su trayectoria, legado y saber tradicional. Además, en Valverde, se entregaron los Premios Sabina en reconocimiento a la trayectoria, el compromiso y la contribución de mujeres de distintos ámbitos, y se distinguió a la Real Sociedad de Damas de Valverde.
Discursos de odio
Por último, en Las Palmas, la Red Feminista de Gran Canaria reunió a más de 6.000 personas que clamaron contra los discursos de odio que están haciendo que los jóvenes y parte de la sociedad relacionen al feminismo con manipulación y perciban que el avance de las mujeres va en detrimento suyo, fomentando el machismo, la desigualdad de derechos y las violencias de género.







