El fenómeno climático de El Niño continúa intensificándose y ha llevado la temperatura superficial del océano Pacífico a niveles sin precedentes en una de sus principales regiones de seguimiento.
Los datos analizados por Meteored indican que el agua ha superado por primera vez los 30 grados en esta zona, mientras las previsiones del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF) apuntan a anomalías térmicas superiores a cuatro grados durante los próximos meses.
Según explica la meteoróloga Ana Maria Pereira Nunes, en el artículo de Meteored, la temperatura media diaria del agua alcanzó los 30,06 grados el pasado 5 de octubre en la región conocida como Niño 3.4, situada en el Pacífico ecuatorial.
Se trata del primer registro por encima de los 30 grados en la serie analizada desde 1981, un dato que adquiere especial relevancia porque las previsiones sitúan el momento de mayor intensidad del fenómeno hacia diciembre de 2026.
El Pacífico supera los 30 grados por primera vez
Los datos preliminares de temperatura superficial del mar, recopilados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), muestran una aceleración del calentamiento desde junio.
El pasado 30 de septiembre, la temperatura media diaria de la región Niño 3.4 alcanzó los 29,85 grados. Con ese registro superó la marca anterior de 29,82 grados, correspondiente al 17 de noviembre de 2015.
Apenas cinco días después, el 5 de octubre, el termómetro oceánico registró los 30,06 grados.
La diferencia con lo ocurrido en 2015 está en el momento del episodio. Entonces, el máximo se produjo durante la fase de mayor intensidad de El Niño, mientras que el fenómeno actual todavía podría seguir fortaleciéndose.
La región Niño 3.4 es una zona del Pacífico tropical utilizada para vigilar la evolución de las temperaturas del océano y su relación con los cambios en la circulación atmosférica.
Prevén anomalías de hasta cinco grados
La actualización de octubre del modelo climático del ECMWF contempla un nuevo incremento de las temperaturas del Pacífico ecuatorial durante noviembre y diciembre.
De acuerdo con el análisis publicado por Meteored, la mayoría de las simulaciones apuntan a anomalías térmicas absolutas superiores a cuatro grados, con algunos escenarios próximos a los cinco grados.
Estas cifras no significan que la temperatura mundial vaya a aumentar cuatro o cinco grados en los próximos meses. Se refieren a la diferencia entre la temperatura del agua de una región concreta del Pacífico y sus valores de referencia. Las anomalías absolutas incluyen el calentamiento de fondo de los océanos.
Cuando se utiliza el indicador relativo, que permite separar ese calentamiento general, la previsión del ECMWF sitúa la anomalía media en torno a 3,5 grados, con algunos escenarios que alcanzan los 3,7 grados.
Estas proyecciones reflejan la intensidad que podría alcanzar el episodio, aunque siguen sujetas a la incertidumbre propia de los modelos climáticos.
La NOAA confirma el fortalecimiento de El Niño
El último informe del Centro de Predicción Climática de la NOAA, publicado el 8 de octubre de 2026, confirma que El Niño continúa ganando intensidad.
El organismo estadounidense señala que, durante septiembre, se detectaron anomalías de temperatura superiores a cuatro grados en determinadas zonas del Pacífico ecuatorial oriental.
Además, estima una probabilidad superior al 83% de que El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte durante el periodo que llega hasta enero-marzo de 2027.
La previsión oficial también contempla que el fenómeno continúe fortaleciéndose durante los últimos meses de 2026.
Estas condiciones pueden modificar los patrones de lluvias y temperaturas en diferentes regiones del planeta, aunque sus efectos dependen de la ubicación geográfica y de otros factores atmosféricos.
¿Qué es El Niño y cómo afecta al clima?
El Niño es un fenómeno climático relacionado con el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial.
Forma parte del sistema conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), que alterna fases cálidas, frías y neutras, y puede alterar la circulación atmosférica a escala mundial.
Durante los episodios intensos, determinadas regiones experimentan cambios en las precipitaciones y las temperaturas. Sin embargo, sus consecuencias no son idénticas en todos los territorios.
Por eso, los valores superiores a cuatro grados previstos para el Pacífico no deben interpretarse como una subida equivalente de las temperaturas en España o Canarias.
El seguimiento de los próximos meses será determinante para conocer la intensidad definitiva de este episodio y su duración. Según el análisis de Meteored, el modelo europeo mantiene la posibilidad de que El Niño permanezca en la categoría fuerte al menos hasta abril de 2027.






