La creación de empleo se ralentiza en Canarias, donde se cerró el pasado mes de marzo con un discreto aumento del 0,35% (3.353 personas) en las afiliaciones a la Seguridad Social en relación con febrero, el menor crecimiento del país, donde, en conjunto, el empleo se incrementó un 0,98%.
Esto sucedió a pesar de que el mes pasado ya se contabilizaron las contrataciones de Semana Santa, que animaron muy poco el mercado laboral canario, en contraste con el balear, cuyo empleo se incrementó un 6,95% en igual periodo, con un total de 35.108 afiliados más.
Además, el paro registrado creció en las Islas en 843 personas (+0,58%) el mes pasado en un contexto de descenso generalizado en el conjunto nacional, donde el desempleo se redujo el 0,94%. Canarias fue la comunidad con peores resultados el mes pasado, fruto de la mayor demanda de personas desempleadas ante la expectativa de ser contratadas para cubrir los puestos requeridos en el periodo de Semana Santa.
Así lo indicó ayer el economista y director de Consultoría de Corporación 5, José Miguel González: “El incremento del paro registrado se explica por las aspiraciones a obtener un empleo en Semana Santa (el sector servicios es donde más crece el paro), hecho que se consolida con el incremento de cotizantes”.
Los efectos del incremento de los costes y de la incertidumbre derivada del conflicto bélico empiezan a notarse también en el empleo, si bien será en este mes de abril cuando, probablemente, se harán más visibles, sobre todo, si continúa la situación. “La ralentización está ahí y, obviamente, el impacto de los costes se va a notar en la demanda y se va a conectar con la empresas vía pedidos y empleo”, señaló González.
Con todo, los datos interanuales revelan que Canarias mantiene el tono. Con un total de 962.600 cotizantes, las Islas registran un crecimiento del 2,71% en relación con marzo del año pasado (25.353 afiliados más), cifra que, si bien baja al Archipiélago de los primeros puestos del país, en los que se había instalado durante todo el año pasado, lo deja por encima del crecimiento medio nacional, del 2,46%. Los datos por provincias muestran que la evolución de la tinerfeña continúa siendo más sólida, con un incremento de afiliados del 3,19% frente al 2,27% de la de Las Palmas.
Las actividades con mejor evolución del empleo fueron la hostelería, con 524 afiliados más en el mes y 3.539 en un año; las actividades sanitarias y de servicios sociales, con un alza mensual de 467 afiliados y anual de 5.471, y la administración pública y la educación. Se da la circunstancia de que la hostelería, la primera actividad empleadora de Canarias, alcanzó el mes pasado su máximo histórico de cotizantes en el régimen general, con un total de 175.462.
“Sabor agridulce”
En relación con el paro registrado, las Islas registraron un total de 146.499 demandantes de empleo, un 6,94% menos que un año antes, lo que supone 10.929 personas menos buscando trabajo. Los datos por islas muestran un incremento mensual en todas, excepto en Las Palma y Fuerteventura. La evolución interanual deja descensos en prácticamente todo el Archipiélago, excepto en La Gomera, que eleva sus demandantes de empleo un 9,3%.
Asimismo, en marzo se firmaron 59.639 contratos, 6.153 más que en febrero, el 11,5% más. Este crecimiento mensual fue significativo en la hostelería, con 2.034 contratos más (+11,3%), y en comercio, con 1.055 nuevos contratos (+13,5%). Del total de contratos registrados, 27.313 fueron indefinidos (el 45,8%) y 32.326 tenían caracter temporal.
El presidente de la Cámara de Comercio tinerfeña, Santiago Sesé, insistió en la importancia de las políticas activas para reducir el desempleo estructural de Canarias, especialmente en los colectivos más vulnerables afectados por el desempleo de larga duración, como son las personas mayores de 45 años y los jóvenes. Explicó que el balance “deja un sabor agridulce”, ya que las Islas presentaron dos escenarios contrapuestos, en referencia a los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social.
Desde CEOE-Tenerife se indica que el repunte del desempleo, aunque moderado, evidencia una cierta pérdida de impulso en el mercado laboral canario y vuelve a poner de manifiesto su elevada sensibilidad ante cualquier cambio coyuntural. A ello se suma un contexto internacional especialmente inestable, marcado por tensiones geopolíticas que elevan la incertidumbre y presionan al alza los costes energéticos y de producción.







