Javier Cámara (La Rioja, 1967) participará en las VI Jornadas del Oficio Cinematográfico, que se celebran este viernes, 24 de abril, en el Auditorio Alfredo Kraus, en el marco del 25º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria. Cocinero antes que fraile, fue acomodador y camarero en dos cines antes de convertirse en actor. Javier Cámara es uno de los rostros más reconocibles del cine español gracias a series como 7 vidas y ¡Ay, señor, señor!, o películas como Hable con ella y Truman. Sus trabajos más recientes son las películas 53 domingos y Cinco minutos más.
-¿Cuál es su motivación para participar en las VI Jornadas del Oficio Cinematográfico?
“Me motiva volver al Festival de Cine de Las Palmas. La mesa de ponentes es insuperable. Me apetece compartir experiencias con compañeros y siempre es un placer que haya un público ávido de conocimientos”.
-¿Hubo alguna película que le hizo decir: “Voy a ser actor”?
“Fue el teatro el que me motivó para ser actor. Me marcaron todas los montajes que venían al Festival de Otoño de La Rioja, de gente como Els Joglars o La Fura del Baus. Todo el teatro catalán de principios de los 80 me marcó muchísimo”.
-Empezó haciendo comedias, pero últimamente le identificamos más con el drama. ¿Con el tiempo, el drama le gana el terreno a la comedia?
“Antes tenía más cara de comedia, el drama se te pone en el rostro con el tiempo. Te pones pruebas como actor. Dentro de la comedia hay un drama. No me fijo en el estilo, sino en si el guion es poderoso y en quién me acompaña”.
“Dirigir algún capítulo de series ha cambiado mi forma de mirar al equipo que me rodea, me ha enseñado a valorar más su trabajo”
-¿Cuál es el personaje del que se siente más orgulloso?
“Supongo que me sentiré más orgulloso del siguiente que haga. Miro por igual a todos. Todos me costaron lo mismo, me hicieron trabajar mucho, me dieron muchas gratitudes, y algunos sinsabores”.
-Ha rodado cinco veces bajo las órdenes de Cesc Gay. Supongo que es con quien mejor sintoniza en un set de rodaje.
“Cesc es muy buen amigo. También sintonizo con David Trueba, Félix Sabroso o Isabel Coixet, gente de mi generación. Son más de 30 años como actor y uno ya busca trabajar con amigos y gente de confianza que generen sinergias en los rodajes”.
-¿Qué es lo bueno y lo malo de ser actor?
“No hay nada malo. En mi caso, soy un privilegiado. No me tiro esperando meses para que me llamen, como otros compañeros. Supongo que lo malo es esa incertidumbre. Lo bueno es lo bien que lo pasas trabajando”.
-Es inevitable preguntarle por sus colaboraciones con Pedro Almodóvar. ¿Por qué cree que su cine es tan especial?
“Almodóvar es único. Él retrata su universo de forma muy personal. Su cine se ha ido transformando de unas comedias muy disparatadas a unos dramas de gran profundidad. Se atreve constantemente a hacerse preguntas. Su cine ha trascendido a nivel mundial y se ha convertido en un referente”.
“Drama o comedia, no me fijo en el estilo, sino en si el guion del proyecto es poderoso y en quién me acompaña”
-La última película de Almodóvar, ‘Amarga Navidad’, participa en la sección oficial de Cannes, junto con las de Sorogoyen y los Javis. ¿El cine español se valora más fuera de España?
“Es un regalo que Cannes haya seleccionado tres películas españolas. Se hace muy buen cine y muy buena cultura en España. No voy a entrar a valorar si el cine español se valora más dentro que fuera de nuestras fronteras, lo que sí es cierto es que es un muy buen momento para la cultura española, no solo en el cine, sino en las series o en el teatro. Tenemos que estar muy orgullosos de nuestra cultura”.
-Ha dirigido algún capítulo de series como ‘Venga Juan’ o ‘Rapa’. ¿Ha cambiado su forma de actuar como intérprete?
“Me ha cambiado la forma de mirar al equipo que me rodea. Ahora soy más consciente de las dificultades cotidianas del equipo de producción, de lo difícil que es iluminar, del trabajo ingente que hacen los estilistas o los maquilladores. Como actor es muy enriquecedor estar en una sala de montaje y ver qué parte de tu trabajo se desecha y qué parte de tu trabajo sirve. He aprendido a valorar más el trabajo de los demás”.
-Sus trabajos más recientes son las películas ‘53 domingos’, de Cesc Gay, y ‘Cinco minutos más’, de Javier Ruiz Caldera. ¿Por qué hay que verlas?
“53 domingos ya se ha estrenado en Netflix y está yendo bien. Es un divertimento basado en una obra de teatro. Hay que verla porque están Carmen Machi, Alejandra Jiménez y Javier Gutiérrez, que son tres genios de la comedia. Luego, Cinco minutos más es un guion de Berto Romero, con quien hace tiempo que quería colaborar. Todavía no sé cuándo se va estrenar, pero tengo ganas de verla porque hacerla fue una aventura muy loca”.





