La Laguna volvió a convertirse el jueves pasado en capital del patrimonio mundial, con la celebración de la V edición de los Premios Terra, que desde 2022 promueve la Fundación DIARIO DE AVISOS. Una cita ya ineludible del calendario que tuvo lugar en el Teatro Leal de La Laguna, única ciudad de Canarias declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Los Premios Terra suponen un reconocimiento a los proyectos y a quienes han realizado con excelencia la misión de conservar y proteger el legado natural y cultural de los Patrimonios de la Humanidad. En esta edición 2026, han sido un grito global de todos los representantes del patrimonio mundial para salvar el planeta de los diferentes peligros que lo amenazan.
Tras la bienvenida oficial, el acto comenzó con la intervención de Badel Albelo, alcalde accidental de La Laguna, “una ciudad que nació para ser un lugar de encuentro, un espacio de convivencia y un territorio donde la memoria y el futuro dialogan cada día”, afirmó.
Albelo señaló que ostentar el título de Ciudad Patrimonio de La Laguna “significa custodiar un legado que pertenece a todos, pero también cuidar la vida que lo habita; significa conservar la memoria, pero también proyectarla hacia el futuro también ser innovadores”.
Sería Badel Albelo quien precisamente entregaría el primero de los galardones de la noche, el Premio Terra Ciudad de La Laguna a la Conservación, que recayó en el Centro Histórico y Puente Viejo de Mostar (Bosnia y Herzegovina), puente del siglo XVI que fue reconstruido en 2004 después de haberse desplomado por los bombardeos de 1993. El premio lo recogió Mario Kordic, alcalde de Mostar, acompañado de Vesna Andree-Zaimovic, embajadora de Bosnia y Herzegovina en España, y por el teniente general Julio Salom Herrera, Jefe del Mando de Canarias del Ejército de Tierra.
Mario Kordic destacó que el Puente Viejo y el casco histórico de Mostar “no son solo un símbolo de belleza arquitectónica, sino también un claro signo de renovación, esperanza y conexión entre las personas. Tras su destrucción, Mostar demostró que es posible reconstruir no solo puentes de piedra, sino también puentes entre las personas”.
Por su parte, el teniente general Julio Salom Herrera recordó a los “40.000 soldados españoles” que estuvieron desplegados en la guerra de Bosnia, entre ellos él mismo, y en la que murieron diez soldados canarios. Y rememoró “aquella ciudad tan bonita” que era Mostar “y que unía tres culturas”, y cómo “cuando se hundió el puente, se nos cayó un poco el alma, porque su belleza y lo que significaba, eran mucho”.
A continuación, el segundo Premio Terra, al Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, fue para el mariachi, que entregó el cantante tinerfeño Chago Melián a Sebastián Pelayo, responsable de comunicación del Instituto Cultural de México en España. Pelayo destacó que el género mariachi no es solo música, es historia viva, es tradición que se hereda, es emoción que se canta”, enfatizó.
Como buen ejemplo de esto, posteriormente tendría lugar la primera de las actuaciones de la noche a cargo del grupo Mariachi Mencey Azteca, que interpretó la emblemática El Son de la Negra.
Seguidamente, se entregó el Premio Terra a la Iniciativa para los Desafíos Emergentes, que fue para la Gran Barrera de Coral (Australia) y recogió Rosemary Morris-Castico, embajadora de Australia en España, de manos de Pedro Felipe Acosta, prestigioso documentalista tinerfeño de naturaleza y vida salvaje.
Morris-Castico indicó que “Australia y Canarias comparten un profundo amor y respeto por el mar, ambos saben que el mar da vida, conecta a las personas y guarda una biodiversidad única que queremos cuidar. Este compromiso nos une para hoy y las generaciones futuras. La Gran Barrera de Coral -agregó- es uno de los ecosistemas marinos más valiosos del planeta y su gestión es reconocida como un ejemplo de buenas practicas.Pero somos conscientes de los desafíos actuales; el cambio climático es la mayor amenaza para los arrecifes de coral en todo el mundo y es un desafío global que exige acción conjunta”.
La gala continuó con la intervención de la directora de Proyectos de la Fundación DIARIO DE AVISOS, Priscila González, quien resaltó que La Laguna “no solo acoge estos premios: los comprende, los respira y los hace suyos”. Y añadió que todos los galardonados “nos dejan una misma enseñanza: el patrimonio no se defiende solo. Necesita conocimiento, compromiso, voluntad y, sobre todo, una conciencia compartida de su valor. Porque solo protegemos de verdad aquello que sentimos como propio”. “Desde la Fundación DIARIO DE AVISOS -continuó- creemos profundamente en eso. Creemos en la conservación como una forma de inteligencia colectiva. Y creemos que, en un tiempo como el actual defender el patrimonio es también defender una manera de estar en el mundo”, concluyó.
Llegaría el cuarto Premio Terra de la noche, a la Excelencia en la Protección del Patrimonio, que recayó en el biólogo, investigador y referente del conservacionismo español Miguel Delibes de Castro, quien recibió la mayor ovación de la noche y recogió el galardón de manos de Francisco García, rector de la Universidad de La Laguna. Delibes de Castro subrayó la importancia del patrimonio natural, que es “el origen de todos los restantes patrimonios” y enfatizó que “sin naturaleza no existiríamos. Y es que nadie solo, ni ningún país, ni potencia puede conservar solo” el patrimonio. “Es el patrimonio natural mundial el que está en peligro y por mucho que luchemos, si sigue empeorando el ambiente, lo perderemos. Casi todos los males vienen de problemas globales que estamos generando entre todos y debemos resolverlos entre todos”.
El último Premio Terra de esta edición, a la Gestión Sostenible del Patrimonio, sería para Machu Picchu (Perú), que entregó Jafeth Alonso Estupiñán, director general de Universidades e Investigación del Gobierno de Canarias, a Denis Iván Falconí Jiménez, director de la Dirección de Sitios del Patrimonio Mundial del Ministerio de Cultura del Perú. Este señaló que “este reconocimiento se inscribe en una misión compartida, la del patrimonio como un bien que transciende fronteras y que exige de una gestión cada vez más comprometida”. Asimismo, indico que “la experiencia internacional demuestra que el mayor desafío es sostener ese equilibrio entre el acceso turístico, la conservación y el desarrollo”, y apuntó que dicho equilibrio “requiere de decisiones informadas, cooperación y una visión a largo plazo”.
La gala concluyó con la vuelta al escenario del Mariachi Mencey Azteca, que, en homenaje al símbolo de su identidad cultural, puso el broche de oro con la interpretación de los famosos temas El Rey, El jarabe tapatío y Tequila, que pusieron a todo el público a aplaudir.















