El tiempo en Canarias está a punto de dar un vuelco absoluto. Tras una semana marcada por la presencia una fuerte calima, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha anunciado la llegada de una borrasca atlántica que irrumpirá en las Islas a partir del próximo martes 7 de abril, transformando el ambiente seco y turbio en un escenario de lluvias y descenso de las temperaturas.
El Lunes de Pascua: la calma antes de la lluvia
Aunque la Península Ibérica vivirá un lunes con valores térmicos de hasta 10 °C por encima de lo normal, en Canarias este día marcará el inicio de la transición. Si bien la jornada comenzará con estabilidad, la formación de una vaguada de aire frío en el Atlántico Norte empezará a enviar nubosidad media y alta durante la noche del lunes, siendo el preludio del cambio radical.
Un frente de oeste a este
El episodio de inestabilidad no será pasajero. Según los modelos meteorológicos, los frentes asociados a la borrasca barrerán el archipiélago de forma progresiva:
- Islas Occidentales: La Palma, El Hierro y La Gomera serán las primeras en recibir el impacto del frente desde primeras horas del martes. Se esperan lluvias de intensidad moderada que podrían ser persistentes.
- Islas Capitalinas: En Tenerife y Gran Canaria, la orografía potenciará las precipitaciones, especialmente en las vertientes norte y zonas de medianías, donde el agua será más constante durante el miércoles y jueves.
- Islas Orientales: Lanzarote y Fuerteventura también verán el paraguas, aunque de forma más débil y dispersa. Aun así, las lluvias serán suficientes para limpiar la atmósfera y dar por finalizado el episodio de polvo en suspensión.
Caída de las temperaturas
Este cambio atmosférico traerá consigo un descenso moderado de las temperaturas. Las máximas, que recientemente rozaban valores veraniegos, caerán hasta situarse entre los 20 y 22 grados en zonas costeras, con un ambiente mucho más frío en las cumbres.
Además de la lluvia, la AEMET advierte de un empeoramiento del estado del mar. La borrasca generará un aumento del oleaje en las costas del norte y oeste, por lo que no se descarta la activación de avisos por fenómenos costeros en los próximos días.
Con este pronóstico, Canarias deja atrás la estabilidad anómala para adentrarse en una semana de “tiempo de paraguas”, vital para aliviar la sequía acumulada y renovar el ambiente en todas las islas.






