El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife comenzó ayer con las obras de vallado de los muros que lindan el barranco Tahodio con el Residencial Anaga y el barrio de La Alegría, con el objetivo de dar mayor seguridad a los transeúntes y máxime después de que cuatro personas, según han afirmado vecinos de la zona, hayan perdido la vida tras caer al cauce a consecuencia de la escasa altura de las paredes divisorias.
Con la ejecución de estos trabajos, que se prologarán unos tres meses, el Consistorio da respuesta a una de las demandas de los residentes, ya que la altura de los muros que separan las vías del barranco no superan los 40 centímetros de altura y la distancia hasta el fondo del cauce ronda los 15 metros.
Asimismo, se trata de una zona por la que pasan muchos escolares, debido a la presencia de varios colegios e institutos cercanos, lo que implica un mayor riesgo de caídas.







