El CD Tenerife no podrá celebrar su ascenso matemático este sábado a pesar del empate (1-1) entre el Pontevedra y el Celta Fortuna en Pasarón.
Los de Álvaro Cervera, que cuentan con el apoyo de 700 blanquiazules en las gradas de El Toralín, dependen ahora exclusivamente de sus propios resultados para certificar el retorno a la categoría de plata en las próximas jornadas.
La carambola necesaria para el éxito insular pasaba por una derrota del filial vigués en el derbi provincial, un escenario que se esfumó con el reparto de puntos final. Pese a este jarro de agua fría, el ambiente en los alrededores del estadio leonés sigue siendo de máximo optimismo entre la afición desplazada desde Canarias.





