El Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife se afianza como uno de los principales reclamos culturales de la capital tras su reapertura, y se convierte en un lugar de referencia a nivel nacional que atrae tanto a residentes como a turistas.
Un atractivo en auge
El interés por el Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife no deja de crecer desde su reapertura, convirtiéndose en uno de los espacios culturales más visitados de la capital y en un punto de referencia para quienes buscan conocer el patrimonio histórico de la ciudad.
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, subraya su carácter excepcional, “es algo único, y todo lo único y original como el Templo Masónico solamente lo puedes ver aquí, no hay ningún lugar de España que mantenga un templo masónico como bien de interés cultural”.
Un museo único en el mundo
Ubicado en la calle San Lucas, el espacio se ha transformado en un centro de interpretación de la masonería que ofrece visitas guiadas por algunos de sus rincones más representativos, como la Cámara de Reflexión o las salas rituales.
El objetivo es acercar este legado al público y consolidar el lugar como un referente cultural. “Convertirlo en un museo de referencia a nivel internacional. No creo que existan muchos museos dedicados a la masonería en el mundo que cuenten con una simbología tan característica como la de nuestro templo”, explica Bermúdez.
Actualmente, los visitantes pueden acceder a la exposición temporal: Una aproximación a la masonería y su legado, que reúne paneles explicativos, documentos y piezas históricas, entre ellas un sable y un espadín de la Logia Añaza cedidos por el Museo Histórico Militar de Canarias.

Un nuevo impulso cultural
A esta apuesta se suma la incorporación de documentos históricos procedentes del Archivo General de la Guerra Civil Española, con sede en Salamanca. El Ayuntamiento capitalino se encuentra a la espera de que el Gobierno de España pueda facilitar nuevas piezas que permitan ampliar este fondo y seguir enriqueciendo el contenido del centro.
Estas incorporaciones enriquecen la experiencia de quienes lo visitan y consolidan su papel dentro del panorama cultural de la ciudad, dotándolo de mayor profundidad histórica.
Una ciudad con identidad
La evolución de este espacio se enmarca en una estrategia para proyectar Santa Cruz como una ciudad en la que el patrimonio forma parte esencial de su identidad. “Quiero una ciudad donde se respire cultura, historia y atractivo tanto para residentes como para el resto de visitantes, para que cuenten con otro lugar de referencia turística”, afirma el alcalde.
Un enclave que sigue creciendo y que se consolida como uno de los grandes puntos de interés de la capital tinerfeña.






