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Empresas de paquetería y coches de alta gama: el imperio de la droga en Tenerife que la Guardia Civil ha desarticulado “completamente”

Prisión sin fianza para los líderes de una red criminal jerarquizada que utilizaba identidades robadas para camuflar sus cargamentos semanales de estupefacientes
Empresas de paquetería y coches de alta gama: el imperio de la droga en Tenerife que la Guardia Civil ha desarticulado "completamente"

El mayor entramado de distribución de estupefacientes y armamento del mercado negro detectado en los últimos meses en el archipiélago ha sido neutralizado de forma definitiva. La Guardia Civil ha dado por concluida la segunda fase de explotación de la operación Embarcadero, un exhaustivo despliegue policial conjunto entre las Comandancias de Sevilla y Tenerife que se ha saldado con el desmantelamiento total de lo que se consideraba el auténtico imperio de la droga en Tenerife. Las pesquisas han culminado con la detención de cuatro personas y la imputación formal de un quinto integrante, que actualmente cumple condena en un centro penitenciario de la provincia hispalense.

Con este golpe policial coordinado, la Benemérita da por desarticulada la estructura de mando y la infraestructura logística de una presunta red delictiva dedicada a la introducción regular de elevadas partidas de sustancias estupefacientes en el mercado canario y a la modificación masiva de armamento en el mercado negro.

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Coches de alta gama, joyas y tásers: el balance patrimonial de la red criminal

El despliegue de los investigadores de la Guardia Civil en esta fase de cierre se ha concentrado en cuatro registros domiciliarios simultáneos, de los cuales tres se han ejecutado en diferentes inmuebles de Tenerife y uno en Sevilla. El balance material de estas intervenciones ha dejado al descubierto el elevado nivel de vida y la solvencia económica que ostentaba la organización criminal a través de las ganancias del imperio de la droga en Tenerife.

Los agentes han procedido a la intervención de abundante documentación de carácter financiero, dispositivos electrónicos de última generación, sustancias dopantes, dinero en efectivo, joyas de gran valor, relojes de marcas de lujo y varios vehículos de alta gama que formaban parte del ostentoso patrimonio de la banda. Además del patrimonio intervenido, el operativo ha permitido sacar de la circulación un peligroso arsenal de defensa personal compuesto por defensas extensibles metálicas y dispositivos de descarga eléctrica tipo táser.

Según confirman fuentes judiciales, entre los arrestados en esta nueva fase se encuentra el considerado como segundo máximo responsable de la red, un arresto clave que neutraliza los mandos que intentaban reorganizar la distribución tras las primeras detenciones. El Juzgado encargado de la causa ya ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para tres de los últimos detenidos.

Empresas de paquetería ordinaria y DNI robados como modus operandi

El origen de la investigación se remonta a la primera fase del dispositivo, desarrollada a finales de noviembre de 2025. En aquel momento, la Guardia Civil arrestó a siete personas (enviando a cinco de ellas a prisión), logrando localizar un taller clandestino automatizado para la transformación de armas de fuego cortas y detonadoras en armas capaces de efectuar fuego real, el cual contaba incluso con un banco de pruebas insonorizado.

Sin embargo, el verdadero motor financiero del imperio de la droga en Tenerife radicaba en el narcotráfico masivo a escala interprovincial. Las pesquisas policiales acreditaron que la red criminal realizaba envíos semanales de más de 50 kilogramos de cocaína de gran pureza utilizando empresas de paquetería ordinaria. Los cargamentos partían desde almacenes de Sevilla y Madrid con destino directo a Tenerife, donde eran recepcionados y distribuidos de forma inmediata en los puntos de venta de la isla.

Para eludir las inspecciones de seguridad y dificultar el rastreo de los envíos por parte de las unidades caninas y los sistemas aduaneros, los líderes de la organización utilizaban identidades falsas. El grupo criminal empleaba Documentos Nacionales de Identidad (DNI) previamente sustraídos a ciudadanos ajenos a la actividad delictiva, suplantando su identidad en las declaraciones de envío y facturas de las agencias de transporte. Mediante este método, la Guardia Civil estima que la banda logró introducir con éxito más de 1.000 kilos de cocaína en menos de diez meses dentro del territorio insular canario, consolidando una organización criminal bicefala que ha quedado completamente destruida.

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