La cineasta Josefina Molina, Goya de Honor 2012, falleció en Madrid este sábado a los 89 años de edad. La Academia de Cine puso ayer de relieve que la cordobesa fue “una de las pocas mujeres de su generación que pudo dedicarse a la dirección y trató de hacer del cine un espacio donde la mujer también pudiera sentirse representada”.
Directora de cine y teatro, guionista, realizadora de televisión y novelista, se valió “de todos los medios que le fueron posibles” para contar las historias que narra en sus obras, “luchando siempre por ser fiel a su mirada”.
Tras trabajos como ayudante de realización, su salto al cine llega en 1973 con la adaptación de Vera, un cuento cruel, protagonizada por Fernando Fernán-Gómez, Julieta Serrano y Alfredo Mayo, y con un guion en el que participó Lola Salvador Maldonado.
No obstante, su trabajo más destacado no llegó hasta 1981 con Función de noche, un largometraje a medio camino entre la ficción y el documental, donde los actores Lola Herrera y Daniel Dicenta mantienen una “descarnada conversación sobre el fracaso de su matrimonio”. También dirigió la serie Teresa de Jesús (1984).





