La ministra de Sanidad, Mónica García, ha arrojado luz sobre la naturaleza del brote hantavirus. Los primeros estudios genéticos realizados a los afectados del crucero MV Hondius confirman que se trata de la variante Andes, una cepa ya conocida y detectada habitualmente en Sudamérica, descartando por el momento cualquier tipo de mutación relevante o mayor peligrosidad de la esperada.
Este hallazgo es clave para la tranquilidad de las autoridades sanitarias, ya que confirma que el virus no ha evolucionado hacia formas más agresivas durante el trayecto. Mientras tanto, el dispositivo en el puerto de Granadilla sigue su curso: esta misma tarde desembarcarán 28 personas para iniciar su repatriación, mientras que otras 26 permanecerán a bordo rumbo a los Países Bajos.
Incertidumbre en el Hospital Gómez Ulla
En paralelo, la atención se desplaza hoy a Madrid. Los 14 ciudadanos españoles que fueron trasladados al Hospital Gómez Ulla permanecen en cuarentena preventiva a la espera de los resultados de las pruebas PCR, que según la ministra, podrían conocerse en las próximas horas.
¿Qué implica la variante Andes?
La variante Andes es la cepa predominante en países como Argentina y Chile. A diferencia de otras variantes del hantavirus, esta es la única que ha demostrado en casos muy excepcionales la posibilidad de transmisión entre humanos, aunque lo habitual sigue siendo el contacto con excrementos o saliva de roedores infectados.
El hecho de que no haya mutaciones sugiere que los protocolos de contención actuales son los adecuados para frenar el brote.







