En las calles de Santa Cruz de Tenerife duermen 220 sintecho con algún tipo de enfermedad mental, además de otros 50 con sospechas diagnósticas, según los datos del Servicio Integral de Atención a Personas Sin Hogar del área de Políticas Sociales del Ayuntamiento capitalino.
Pese a que el municipio chicharrero es el que más recursos destina al sinhogarismo, la falta de competencias para actuar en estos casos ha llevado, finalmente, a que la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ponga en marcha el programa Puentes en Salud, donde a través de la ONG Médicos del Mundo se dará atención a pie de calle a entre 60 y 70 personas afectadas por algún tipo de adicciones o problemas de salud mental.
El director del Servicio Canario de la Salud (SCS), Adasat Goya, junto al director general de Salud Mental, Fernando Gómez-Pamo, la concejala municipal de Políticas Sociales, Charín González, y la presidenta de la entidad, Beatriz Rodríguez Villega, presentó ayer esta iniciativa, en fase piloto, que a partir de la próxima semana comenzará su andadura en la capital tinerfeña.
Goya señaló que “la previsión es dar atención directa a sintecho con problemas mentales o de adicciones en Santa Cruz, pero la intención es extender este programa a otros municipios de Canarias para reforzar el compromiso con la atención comunitaria, la reducción de daños y la incorporación de la perspectiva de género en los servicios dirigidos a personas sin hogar”. Por ello, detalló que “se desplegará a profesionales en calle para dar atención especializada a estas personas, al igual que hace el programa Mejora, en Las Palmas de Gran Canaria, cuyos resultados están siendo muy satisfactorios”.
Por su parte, Fernando Gómez Pamo explicó que mediante el convenio suscrito con Médicos del Mundo Canarias “habrá un equipo multidisciplinar que, con una unidad móvil, recorrerá las zonas donde se encuentran los casos más vulnerables, como playas, barrancos o espacios urbanos, para prestar atención sanitaria y psicosocial, acompañamiento y derivación a los recursos sociosanitarios”. El acuerdo, incluye también acciones para la evaluación de resultados y propuestas de avance, con la creación de una comisión de seguimiento.
Mientras, Charín González valoró la puesta en marcha de esta iniciativa que dará “una respuesta integral y cercana a personas en condiciones de especial vulnerabilidad en la capital, desde una perspectiva multiprofesional y en coordinación con las diferentes administraciones”.
Por su parte, Beatriz Rodríguez afirmó que “la idea es atender a unas 60 o 70 personas en situación de calle y hacer un acompañamiento completo de estos casos. Como entidad elegida para el programa nuestro reto es ser puentes en salud y coordinar acciones con las instituciones, pues las personas sin hogar con problemas mentales no pueden acceder de manera efectiva a los recursos existentes por barreras invisibles que, como ONG, conocemos bien”.
Así, apuntó que “el problema es que estas personas se enfrentan a un riesgo de exclusión importante, sobre todo en el caso de mujeres que presentan mayores barreras de acceso a los recursos, sufren estigmas específicos y requieren espacios seguros y acompañamiento especializado”. Para ello, un psicólogo, un enfermero y voluntarios serán los que den apoyo psicosocial, atención en salud sexual o detección de situaciones de violencia de género .”Ni queremos ser castigadores ni punitivos con quienes se encuentran en situación de sinhogarismo. Nuestro enfoque es la reducción de daños”, aseveró.







