La ciudadanía canaria percibe mayoritariamente que el actual modelo económico del Archipiélago está vinculado a los principales problemas ambientales y sociales de las Islas, según revela el Estudio de Percepción Ciudadana sobre el Medio Ambiente en Canarias, encargado por la Fundación Canarina y elaborado por Estudios Sociales Geas 7.
Los resultados de la encuesta -basados en 409 entrevistas representativas de la población canaria y con un nivel de confianza del 95,45%- muestran que más del 90% de la población considera necesario cambiar el modelo económico basado en el turismo, y que un 83,1% apuesta por transformaciones profundas, más allá de simples ajustes.
El estudio refleja también un amplio consenso social en torno a la necesidad de establecer límites al crecimiento turístico. En concreto, el 61,1% de la población se muestra totalmente o bastante de acuerdo con restringir la construcción de nuevos hoteles o plazas turísticas.
La vivienda y el turismo, principales problemas
Entre las principales preocupaciones sociales destaca la vivienda, señalada como el principal problema de Canarias por más del 45% de la población, seguida del turismo (más del 27%). Además, siete de cada diez personas consideran que la calidad de vida ha empeorado en los últimos años, una percepción asociada principalmente a las dificultades de acceso a la vivienda, el aumento del coste de la vida y la presión turística.
El estudio refleja también una visión crítica hacia las instituciones: más del 60% considera que las políticas públicas no responden a las necesidades reales de la ciudadanía y el 60,1% cree que Canarias no está preparada para afrontar los retos ambientales y sociales de la próxima década.
A ello se suma la sensación de no sentirse escuchados por las administraciones a la hora de tomar decisiones. En concreto, dos de cada tres personas consideran que la opinión ciudadana no es tenida en cuenta en las políticas públicas.
El informe también apunta a una brecha entre conciencia y acción: pese a la alta preocupación ambiental -más de la mitad de la población encuestada declara una preocupación alta o muy alta por los efectos del cambio climático, especialmente las mujeres-, la participación activa en colectivos es reducida (2,4%), aunque el 57% reconoce la influencia de los discursos ecologistas en su forma de pensar.
Desde la Fundación Canarina señalan que los resultados de este estudio son el reflejo de una preocupación social y del deterioro creciente de la calidad de vida en las Islas, lo que “a la vez es coherente con las reiteradas acciones de protesta ciudadana organizadas a lo largo de todo el Archipiélago en los últimos años”, señalan.
La encuesta “no solo refleja los problemas estructurales de Canarias sino la preocupación generalizada de que las políticas públicas actuales no están respondiendo adecuadamente a estos desafíos”. La Fundación hace así un llamamiento a las administraciones públicas para escuchar las demandas de la población y avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo “que sitúe en el centro el cuidado del territorio y el bienestar de la población”.
“Es necesario que las instituciones canarias se tomen en serio estos desafíos, pues la transición hacia un modelo más contenido y respetuoso con los recursos, el territorio y las personas es inevitable”. Y concluyen que “o se aborda democráticamente con la ciudadanía o vendrá de manera impuesta por los propios límites de la naturaleza”.





