Manuel Domínguez anda desatado. El vicepresidente del Gobierno de Canarias, en su afán por destacar -da igual cómo sea-, ha abrazado el mensaje y los argumentos de la ultraderecha, esos dan soluciones sencillas, que no son soluciones, a problemas complejos.
Como, además, quiere hacer méritos con Madrid, aprovecha Manuel Domínguez para postear en redes sociales mensajes como el de ayer, cuando Alberto Númez Feijoo, mano a mano con Trancas y Barranca, visitó El hormiguero. “Quienes vienen a España tienen que hacerlo para aportar, no para delinquir”, escribió, ni corto ni perezoso el mismo Domínguez que aplaudió el reciente discurso del papa León XIV apelando a la solidaridad con aquellas personas que tratan de buscar un futuro mejor.
Este nuevo disparate de Manuel Domínguez -nos tiene acostumbrados a ellos-, es sumamente peligroso, pues se apunta, sin tapujos, a la moda ultra que recorre Europa, como la instalación de ‘campos’ de concentración para personas migrantes, mientras manda un mensaje de moderación, este con la boca pequeña, y sonríe no sabemos por qué ya que, mientras tanto, es su partido, y su idolatrado Feijoo, el que bloquea la solución a lo que ocurre en las Islas respecto a la migración.
Quienes vienen a España tienen que hacerlo para aportar, no para delinquir. La inmigración debe abordarse con humanidad, pero también con responsabilidad.
— Manolo Domínguez (@MDominguez_Glez) June 17, 2026
Garantizar una acogida digna y una gestión ordenada de los flujos migratorios es fundamental para el bienestar de todos y… pic.twitter.com/WrEqBDwXSY







