La actividad sismo-volcánica en el subsuelo de Tenerife ha experimentado un notable repunte. El Instituto Vulcanológico de Canarias (Involcan) ha confirmado que la Red Sísmica Canaria ha localizado más de 200 microterremotos de tipo volcano-tectónico en la isla durante las últimas 48 horas.
Este nuevo balance eleva las primeras estimaciones del Instituto Geográfico Nacional (IGN) y sitúa el epicentro de este enjambre en el sector suroccidental de la caldera de Las Cañadas, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros. La magnitud máxima registrada en este episodio ha alcanzado el Ml 1,1 en la escala Richter.
El origen del enjambre sísmico bajo el Teide
Los científicos de Involcan han detallado las causas exactas de este fenómeno, aclarando que no es un hecho aislado, sino que forma parte de la actividad recurrente que experimenta Tenerife desde junio de 2017.
Según el comunicado oficial de la institución, el origen de estos sismos “se asocia a un proceso de presurización del sistema volcánico-hidrotermal de la isla, provocado por la inyección de fluidos de origen magmático“. Este proceso, bajo constante vigilancia desde 2016, viene respaldado además por dos indicadores geofísicos clave:
- Un incremento sostenido de la emisión difusa de CO₂ en el cráter del Teide.
- Una ligera deformación del terreno detectada desde el año 2024 en el sector noreste del complejo volcánico Teide–Pico Viejo.
Mensaje de calma
A pesar de la espectacularidad de las cifras y los indicadores de actividad magmática profunda, los expertos lanzan un mensaje de total tranquilidad a la población.
Con toda la información científica disponible sobre la mesa, no se han identificado evidencias que indiquen un aumento de la probabilidad de una erupción volcánica a corto o medio plazo en Tenerife.







