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José Julián Mena: “El municipio de Arona se ha quedado parado y ha perdido tres años decisivos”

El exalcalde y portavoz del PSOE de Arona está convencido de la necesidad de “cambiar el rumbo” local
José Julián Mena: “El municipio de Arona se ha quedado parado y ha perdido tres años decisivos”
José Julián Mena, exalcalde y portavoz del PSOE de Arona. DA

Irradia ganas y confianza en recuperar la Alcaldía. José Julián Mena (PSOE) sabe que cometieron errores y defraudaron la confianza mayoritaria de 2019, pero cree que Arona ha perdido los últimos tres años y está convencido no solo de sus opciones de gobernar pese a la situación nacional, sino de la necesidad de “cambiar el rumbo” local.

-¿Qué balance hace del mandato hasta ahora?
“Mi balance es que Arona ha perdido tres años decisivos. Hablamos de una de las ciudades más importantes de Canarias y de uno de los principales motores económicos de Tenerife. Una ciudad de esta dimensión necesita liderazgo, planificación y una visión clara de futuro. Sin embargo, muchos vecinos tienen la sensación de que el municipio se ha quedado parado mientras los problemas siguen creciendo. La vivienda es cada vez más inaccesible, la movilidad afecta diariamente a miles de personas, los barrios reclaman más atención y muchas inversiones siguen sin llegar. Cuando gobernamos, demostramos que era posible sanear las cuentas, eliminar la deuda e invertir al mismo tiempo para mejorar la vida de la gente. Hoy, el consistorio tiene más recursos que nunca merced al esfuerzo vecinal en impuestos, acumulando 180 millones en los bancos, pero los residentes no perciben una mejora equivalente. Por eso digo que el problema no es la falta de dinero, sino de gestión, de prioridades y proyecto. Arona no puede conformarse con administrar el presente, debe prepararse para liderar el futuro del sur”.

-¿Qué le ha sorprendido para mal de estos tres años?
“La enorme distancia entre lo que prometieron los actuales gobernantes y lo que han hecho. Durante años, se construyó un discurso para sacar al PSOE de la Alcaldía. Eso es legítimo en democracia. Pero gobernar exige mucho más que estar en contra de alguien. Al día después de las elecciones viene el momento del trabajo duro porque Arona es una ciudad importante. Tres años después, la sensación es que tenían muy claro contra quién iban, pero no tanto qué querían hacer por Arona y sus vecinos. Y eso es especialmente grave porque Arona ya no puede gestionarse como un pueblo grande, o incluso peor, como un conjunto de pueblos abandonados. Es una ciudad y necesita políticas de ciudad. Además, el sur sigue siendo la gran capital económica de la Isla. Aquí se genera buena parte de la riqueza, del empleo y la actividad turística de Canarias. Sin embargo, seguimos recibiendo menos inversiones y menos atención institucional de la que merecemos. Es especialmente sangrante en servicios públicos esenciales, como la sanidad y educación. Tenemos centros médicos obsoletos, un hospital a medio hacer y un montón de centros educativos con hacinamiento. Esto son competencias insulares y regionales y Cabildo y Gobierno miran para otro lado. En el caso de Fátima Lemes, también evita reclamar estas inversiones porque antepone llevarse bien con los dirigentes de su partido que liderar la ciudad para el bienestar de sus vecinos. Como sureños y aroneros no pedimos privilegios, sino justicia. Tenerife no puede avanzar sin el Sur y el Sur no puede seguir esperando”.

-¿Reconoce algo bien hecho?
“Sí. El trabajo de muchos empleados municipales, funcionarios y trabajadores. A pesar de un gobierno dividido y con dificultades evidentes de coordinación, los trabajadores siguen sosteniendo el funcionamiento ordinario del ayuntamiento con profesionalidad y compromiso. Pero eso no basta. Una administración puede funcionar en el día a día gracias a sus empleados, pero los grandes retos necesitan liderazgo y visión de futuro. Y Arona necesita liderazgo para afrontar sus desafíos”.

-¿Qué palpa en la calle?
“Percibo preocupación, decepción y ganas de que las cosas vuelvan a funcionar. Los vecinos me hablan de vivienda, de hijos que trabajan y no pueden emanciparse. De parejas que tienen que irse porque no encuentran una vivienda asequible. De familias que destinan una parte enorme de sus ingresos al alquiler. Y hay algo que me preocupa especialmente, pues empezamos a ver un fenómeno que debería avergonzarnos como sociedad: trabajadores con empleo y que, aun así, sufren enormes dificultades para acceder a una casa digna. Trabajadores empobrecidos. No hay nada más injusto que trabajar todos los días y no poder pagar un techo, o que pagarlo te genere grandes dificultades para llegar a fin de mes. También me hablan de atascos, de falta de aparcamientos, de problemas de limpieza, de mantenimiento de los barrios y de proyectos que se anuncian muchas veces, pero nunca terminan de ejecutarse. Capítulo aparte merece la seguridad. Tenemos una excelente policía en cuanto a la preparación, pero una escasez preocupante de medios. Además, la seguridad también implica contar con un importante escudo de protección civil que nosotros atendíamos y ahora está estancado. La gente no pide milagros, sino que el ayuntamiento funcione”.

-¿Cuál cree que es hoy el principal problema de Arona?
“Sin duda, la vivienda. Porque ya no hablamos únicamente de un problema urbanístico, que también, sino social, económico y generacional. La vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de empobrecimiento de muchas familias. Cuando una tiene que destinar más de la mitad de sus ingresos al alquiler, cuando un joven trabajador no puede emanciparse o alguien con empleo estable no encuentra dónde vivir, estamos ante una emergencia social. Arona genera riqueza para medio Tenerife, pero cada vez hay más vecinos que sienten que esa riqueza no llega a sus hogares. Un grave problema de justicia social. Eso no puede seguir. No podemos aceptar que quienes sostienen la principal industria de Canarias, los trabajadores, no puedan permitirse vivir en el municipio donde trabajan”.

-Se queja mucho de la ejecución presupuestaria: ¿se desmonta ese tópico de que la derecha gestiona mejor?
“La derecha nunca ha gestionado mejor los problemas reales de la gente. Gobernar no es cuadrar un excel, es garantizar una vida mejor para todos sin dejar a personas atrás ni abandonarlas a su suerte. Como se dice hoy, dato mata relato. En estos tres años, el tripartido ha dejado de utilizar casi 100 millones de los impuestos, acumulándolos en los bancos. En 2025, solo se ejecutó 1,5 millones en inversiones, apenas el 1% del presupuesto. En nuestro último año, ejecutamos más de seis, alcanzando en 2018 y 2021 los ocho, hasta cuatro veces más que Lemes. Por tanto, no hablamos de ideologías, sino de gestión. De datos reales e incontestables. Cuando un ayuntamiento deja de invertir, los vecinos lo notan inmediatamente. Como en una casa, si se deja de invertir en su mantenimiento, tarde o temprano se viene abajo y sus habitantes viven peor. Lo notan en las calles, los parques, instalaciones, barrios y servicios. El problema no es que falte dinero; falta gobierno. Y hago una especial mención al servicio de limpieza, ya que tenemos un contrato a punto de caducar y claramente insuficiente. El gobierno no ha movido un dedo para tener uno nuevo para la estabilidad laboral de sus trabajadores y la eficacia del servicio, anticuado y superado por la realidad”.

-¿Qué opinión le merece el papel de Vox en el gobierno?
“Tiene mucho más protagonismo del que le dieron las urnas. Su gestión es nula, están trabajando activamente para desmantelar el Patronato de Turismo. Además, se dedican a generar polémicas artificiales intentando enfrentar a vecinos según su procedencia. Este recurso de mala política es bastante viejo: crear un enemigo, en este caso una parte importante de los vecinos, para volcar el odio sobre él. No comparto ningún planteamiento político que no parta de la realidad irrenunciable de la dignidad humana. Pero los vecinos no están preocupados por esas polémicas artificiales, sino por el precio de la vivienda, el tráfico, la limpieza, la seguridad y los servicios. Mientras algunos generan ruido, muchos problemas importantes siguen esperando soluciones. La política útil consiste en resolver problemas reales y cotidianos”.

-Ha sido muy crítico con decisiones de la alcaldesa…
“Porque la ejemplaridad es una obligación de cualquier político. No basta con actuar dentro de la legalidad. También es importante preservar la confianza ciudadana. Y cuando se gestionan áreas tan sensibles como Urbanismo, hay que extremar aún más esa exigencia. La confianza es uno de los activos más importantes de toda institución. En materia urbanística, siempre he sido partidario de la legalidad, la participación ciudadana y la transparencia, principios irrenunciables”.

-El pacto con Vox, así como en Granadilla, ¿es un ensayo general de CC por si necesita a la ultraderecha después de 2027?
“CC no ha tenido ningún problema en gobernar con Vox cuando ha necesitado sus votos, eso es objetivo. No me interesa lo que haga CC o lo que esté planeando. La gente está cansada de política en clave tacticista. Me interesa la política de verdad, que es gestión y trabajo cotidiano. Resolver problemas grandes y pequeños porque, para un vecino, ninguno que le afecte es pequeño. Defiendo una Arona abierta, diversa, tolerante y centrada en resolver problemas reales. La política debe servir para unir sobre objetivos comunes y no para alimentar divisiones”.

-¿Será candidato?
“Sí”.

-De recuperar la Alcaldía, ¿qué cinco cosas cambiaría?
“Lo primero, impulsar un gran plan municipal de vivienda, ya que existen recursos. Segundo, un plan de choque para la limpieza, el mantenimiento de los barrios y la mejora de espacios públicos. Lo tercero, afrontar los problemas de movilidad, accesos y aparcamientos. Cuarto, agilizar autorizaciones, licencias y trámites para vecinos, autónomos y empresas. Y quinto, recuperar el ritmo inversor para que los proyectos vuelvan a llegar a la calle. Hay muchos redactados por el gobierno que presidí y que están en cajones. Además, creo esencial atender la seguridad. Necesitamos potenciar la Policía, la Protección Civil, planes en esa materia y contar con más recursos. No hablo de grandes eslóganes, sino de resolver problemas concretos y me voy a dejar la vida en ello”.

-¿Ve factible volver a gobernar o la situación nacional puede perjudicarles demasiado?
“Las elecciones locales se deciden en los municipios. Los vecinos saben muy bien lo que votan en cada elección y en Arona estamos definiendo no bloques ideológicos, sino políticas de ciudad. Cuando una familia sale de casa por la mañana, no piensa en los debates de Madrid, sino en el alquiler, el tráfico, la limpieza del barrio, la seguridad de los suyos y en cómo funciona su consistorio. Piensa en Arona. Y estoy seguro de que los vecinos decidirán quién tiene más experiencia y capacidad para afrontar los retos de la ciudad”.

-¿Intentará un pacto con CC si no suma por la izquierda?
“Mi prioridad hoy no son los acuerdos, sino construir una mayoría suficiente para gobernar con estabilidad y devolver a Arona el impulso que necesita. Voy a presentarme a las primarias del PSOE porque quiero volver a ser alcalde. Lo hago porque sigo creyendo en este municipio y sé que Arona puede estar mucho mejor. He cometido errores, como cualquiera que gobierne. Los reconozco. Al mejor escribano le sale un borrón, pero si no escribes nunca es imposible que te salgan. No obstante, también sé qué funcionó, qué no y qué debemos hacer diferente. Hoy tengo más experiencia, más conocimiento y capacidad para afrontar los retos. Y quiero poner esa experiencia al servicio de los vecinos”.

-El PSOE se rompió en 2020 y defraudó una mayoría absoluta. ¿Están en condiciones de asegurar que eso no volverá a ocurrir?
“El PSOE no se rompió, lo rompieron. La mayoría absoluta amenazó muchos equilibrios de poder que se pusieron a trabajar a toda máquina para que Arona no tuviera un gobierno que pudiera seguir avanzando. Ha pasado en otras ocasiones. Nunca ha interesado, desde otros territorios e intereses ajenos al público, que Arona tenga el empuje económico y el bienestar social que se merece y, cuando se estaba materializando, interesó dinamitarlo con ataques externos e internos. Se cometieron errores y también hubo actuaciones externas que contribuyeron a aquella crisis. Pero pasaron 6 años y los vecinos no quieren que hablemos del pasado. Quieren saber qué haremos con la vivienda, la movilidad y servicios. Yo también”.

-¿Hay opciones de recuperar o pactar con Más por Arona?
“Le contesto igual que con CC. La prioridad es construir una mayoría social para gobernar desde la sensatez, el interés público y la perspectiva de una ciudad con servicios adecuados y bienestar para todos”.

-Cerdán intentó arreglar aquello y muchos quedaron defraudados. ¿Lo entiende ahora, con lo que ha pasado con él, quizás más interesado en cosas más turbias?
“Lo que estamos conociendo es profundamente decepcionante. Los votantes del PSOE no se identifican para nada con eso. Si alguien ha cometido irregularidades, tendrá que responder ante la justicia, en cuya labor confío y a la que debe respetarse como poder del Estado. Pero la crisis de Arona tuvo sus propias causas y protagonistas. Cerdán actúo como uno de los brazos ejecutores de decisiones injustas e injustificables. Hubo otros. El tiempo ha ido poniendo las cosas en su sitio. Pero, ahora, mi responsabilidad es mirar al futuro y ofrecer una alternativa”.

-¿Cómo ve la situación?
“Veo una política muy polarizada y alejada de los problemas de la gente. La política, no un juego de poder, trata de la gente, de sus necesidades y demandas”.

-¿Les falta autocrítica?
“Siempre. La autocrítica, humildad y capacidad para rectificar son imprescindibles. Cuando un político deja de cuestionarse a sí mismo y escuchar a la gente, empieza a equivocarse”.

-¿Las generales deben ser antes o después de las locales?
“No me preocupa. Los vecinos distinguen entre la política nacional y la gestión local. Voy a pedirles la confianza para trabajar por ellos con la idea clara de que Arona es una ciudad y debe tener servicios y bienestar social acordes. Y el sur merece el protagonismo institucional que corresponde a la riqueza y empleo que aporta. Mi objetivo es que Arona vuelva a liderar el sur y sus vecinos sientan orgullo de cómo avanza. 2027 no va solo de cambiar un gobierno, sino de recuperar el rumbo de Arona”.

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